«Hay días en los que hemos llegado a contabilizar entre 90 y 100 aviones en temporada alta. Es algo continuo, especialmente desde las siete de la mañana hasta las diez y, por supuesto, de forma especial los fines de semana». Los vecinos de Favara están hartos de escuchar el trasiego constante de aviones sobre sus cabezas. «Pasan a una altura bajísima y ya no sólo es por el ruido, también por la contaminación que generan y por el riesgo de catástrofe porque, a veces, casi los vemos dentro de casa», detalla una de las afectadas.
Desde la Asociación de Vecinos de Favara se ha iniciado una campaña de recogida de firmas después de presentar varios escritos, denuncias y quejas ante el Ayuntamiento de Valencia y la Conselleria de Sanidad y la de Medio Ambiente. Existes barrios en el sur de la ciudad «a los que se les somete tortuosamente al paso continuo de aviones con vuelos muy bajos para abaratar costes», recalcan en los escritos presentados.
Respecto a la contaminación se preguntan «¿por qué no se mide en lugares donde el cielo es utilizado a lo largo de todo el día y buena parte de la noche, tal como si fuera una verdadera autopista de aviones?». El incremento de vuelos de bajo coste se ha convertido en una pesadilla para los residentes. «La decisión de Aena de que los aviones pasen por todo el sur de la ciudad para llegar al aeropuerto, rasando a veces nuestras casas, no tiene más objetivo que abaratar sus costes», recalcan.
El Ayuntamiento se dirigió a Aena, a finales del año pasado, para abordar el problema pero tras varios meses de «parón», los vecinos han vuelto a denunciar su caso. «Lo recalcamos en la última junta municipal y mostraron interés por hacer algo. Esperaremos a la próxima, a ver qué nos dicen». También han solicitado a la Conselleria de Medio Ambiente que estudie los «perjuicios derivados de la enorme contaminación».
Aena estableció un procedimiento de vuelo que evitaba que los aviones pasaran por estas zonas en los despegues pero el problema persiste en los aterrizajes, que siguen utilizando la línea recta, en lugar del desvío de dos millas en la ruta desde Manises.


















