Los 'clavazos' en San Valentín se han terminado. Ahora lo único que se clava es la flecha de Cupido y no la factura del restaurante. Eso de pagar 90 euros por un menú normalito en esa fecha señalada ya es historia. La hostelería añora esa época en la que la gente pagaba lo que le dijeran por comer un poco de caballa y un trozo de cerdo, eso sí: 'ibérico'.
Hoy se siguen ofertando los mismos animales pero el precio no es, ni de lejos, el mismo. Para muestra, San Valentín 2012. Ayer se presentó la campaña de la Federación Empresarial de Hostelería de Valencia (FEHV) para San Valentín y se eligió uno de esos restaurantes que ahora están de moda: los que cumplen con la ecuación de la calidad-precio. Por 20,12 euros se podrá cenar, bebida aparte, un menú completo que será tan asequible económicamente como 'picante' en sus ingredientes.
Hasta el 'Shija' se fueron los responsables del sector donde les acompañó el secretario autonómico de Turismo, Luis Lobón. Allí el avispado Artur Jella preparó buena parte del menú que va a ofrecer desde este mismo fin de semana a los valencianos.
Jella sostiene que el menú debe ser afrodisiaco, pero también ligero y es que el restaurador sabe que la cena debe tener una proyección hacia otros menesteres a los que hay que llegar sin que el estómagosea una excusa. «Nosotros hemos puesto en el menú rúcula y frutos secos que es afrodisiaco. También el plato principal con atún», dice el cocinero que, por su propia experiencia, reconoce con una sonrisa que tiene «efectos beneficiosos».
Pero los restaurantes saben que esta semana es buena para hacer caja. Las bromas están bien, pero lo importante ahora mismo es llegar a final de mes. La entidad estima que serán unas 300.000 parejas en la Comunitat Valenciana las que salgan a cenar con la excusa o razón de San Valentín. Y las cuentas salen: «Estimamos que se pueden generar unos 15 millones de euros de ingresos por las cenas de este acontecimiento», dice el presidente de la Federación, José Palacios.
Para redondear la campaña de Saborea San Valentín más de 10.000 establecimientos hosteleros adaptarán sus actividades a la celebración de San Valentín, decorando sus locales con velas y centros de rosas, incorporando corazones y cupidos a su repostería y adaptando sus cartas a la temática romántica y sexual. Y todas con un mismo objetivo: mantener los precios asequibles para que nadie se quede en casa.
Para Jella esta es una oportunidad: «Hay mucha gente que no conoce todavía mi restaurante y si con este menú tan bueno y económico puedo hacer nuevos clientes habrá valido la pena el esfuerzo».


















