Un juez ha condenado a un cirujano plástico y a la entidad Centro Estético Menorca, de Madrid, a pagar un total de 7.455 euros a una mujer cuya prótesis PIP se rompió porque estima que el centro intervino sin procurarle la suficiente información. En Valencia, la presidenta de la asociación de afectadas, Eva Giménez, dijo que la sentencia les da «un hilo de esperanza», aunque reconoció que tiene «poco que ver» con su caso.

















