La investigación del incendio en el que estuvieron a punto de morir una mujer y sus dos bebés ha dado un giro radical. La Policía Nacional de Alicante ha detenido a la hipotética víctima por las múltiples contradicciones detectadas en sus declaraciones, según fuentes próximas al caso. Los agentes sospechan que ella misma provocó el fuego, posiblemente para llamar la atención de su marido ante un inminente abandono conyugal.
Funcionarios de la Unidad de Delincuencia Especializada y Violenta (Udev), que se encarga de las pesquisas, la habían citado ayer en la comisaría provincial para que aclarara algunos detalles de su versión que generaban serias dudas.
Un día antes la habían acompañado en una reconstrucción de los hechos en el escenario donde tuvieron lugar: un piso de alquiler ubicado en la calle Jaime Niñoles del barrio Ciudad de Asís.
Finalmente, debido a las contradicciones en que seguía incurriendo y a la ausencia de pistas que apuntaran a la participación de terceras personas en el incendio, los agentes decidieron arrestarla.
Inmaculada, nombre de pila de la sospechosa, negó las acusaciones e insistió en su versión, según la cual un desconocido que iba encapuchado irrumpió en su domicilio el pasado 30 de enero, la maniató y prendió fuego a la vivienda con ella y sus hijos de 7 y 18 meses en el interior.
En cualquier caso, en las próximas horas pasará a disposición judicial como presunta autora de un delito de incendio otro de simulación de delito, según las fuentes consultadas por este periódico.
Los investigadores no le creen, pues no cuentan con ningún dato objetivo que respalde sus afirmaciones. De hecho, los perros adiestrados de la Policía que participaron el lunes en la reconstrucción de los hechos no hallaron resto alguno de sustancia acelerante en la vivienda.
Los agentes creen que la mujer pudo simular el intento de homicidio por motivos sentimentales, aunque barajan otras hipótesis.









