La parroquia de Sant Joan Evangelista de Benifairó de la Valldigna está de enhorabuena. El templo ya luce como nuevo, completamente restaurado. El pasado domingo se ofreció una eucaristía de acción de gracias después de que acabasen las obras de restauración de la iglesia.
El párroco, Antonio Márquez, explicó a LAS PROVINCIAS los detalles de las actuaciones, que han consistido en cambiar todo el pavimento de la iglesia y disponer de mármol en las paredes. El firme se ha repuesto con baldosas de mármol de color verde y crema, y las paredes se han revestido de mármol rosado típico del Buscarró.
La bicromía en el suelo es una costumbre muy propia de la tradición en los templos valencianos. Con las tareas de reposición del firme, se descubrieron restos humanos que estaban enterrados en el templo.
Se desconoce si se trataba de autoridades eclesiásticas o no. Los esqueletos encontrados databan del siglo XVIII. Las obras han tenido un coste de 60.000 euros que han sido aportados íntegramente por los feligreses. El proyecto no ha recibido ayuda alguna por parte de ningún organismo oficial, por lo que la parroquia ha tenido que hacer un gran esfuerzo para conservar el patrimonio propio de Benifairó de la Valldigna, al que corresponde este templo en el que se venera la reliquia de Sant Benet.
El proyecto de mejorar el firme y las paredes ha tenido un periodo de ejecución de seis meses. Durante ese tiempo los feligreses no han podido celebrar la eucaristía en este templo como consecuencia de las obras.
En la misa de acción de gracias participaron los feligreses, sacerdotes de los alrededores y autoridades locales. La parroquia de Benifairó ya fue noticia hace unos meses, cuando la Generalitat adquirió los florones de su nave central para ubicarlos en el Monasterio de Santa Maria de Valldigna, de donde eran originarios.











