Hacienda no ha encontrado en sus archivos el rastro de la venta del Mini Cooper de Cívica, sociedad controlada por Enrique Ortiz, a Julia Castelló, asesora y amiga de la alcaldesa de Alicante, Sonia Castedo, según fuentes próximas al caso. Así se desprende de la respuesta remitida por la Agencia Estatal Tributaria al juez Manrique Tejada, que mantiene imputados al propio empresario y otros 16 sospechosos en la investigación sobre la supuesta trama de corrupción vinculada al Plan General de Ordenación Urbana (PGOU) de la capital.
El magistrado había solicitado a Hacienda que comprobara si esa operación aparecía en sus bases de datos, concretamente en el modelo 347 correspondiente al ejercicio fiscal de 2009. Ese modelo es una declaración informativa que están obligadas a presentar todas las empresas para reflejar las operaciones de cuantía superior a los 3.005 euros realizadas en un mismo año.
El titular del Juzgado de Instrucción 5 de Alicante ha ordenado ya dar traslado a las partes personadas en el procedimiento de la respuesta negativa de la Agencia Tributaria, que pone en entredicho la versión ofrecida por Julia Castelló durante su comparecencia como testigo del pasado 10 de enero. No obstante, fuentes de la defensa de Ortiz insisten en que la operación fue declarada en su día por Cívica y tiene que aparecer por tanto «plenamente identificada» en los archivos del Fisco.
La amiga de la alcaldesa declaró en su día que fue su esposo, a la sazón alcalde pedáneo de la partida de Verdegás, Vicente García, quien le regaló, en agosto de 2009 por su cumpleaños, el vehículo. Según su versión, su marido pagó a Cívica los 5.000 euros que costaba el coche, dinero que habría extraído de una cuenta común del matrimonio y entregado en mano, en cuatro plazos, al hermano del empresario imputado, Virgilio Ortiz.
Para respaldar esa afirmación, Castelló aportó al juzgado una factura por el citado importe fechada el 16 de septiembre de 2009 y la cartilla de la que, según ella, salió el dinero. La Fiscalía Anticorrupción sostiene, por el contrario, que Ortiz regaló el coche a Castedo por beneficiarle en el nuevo Plan General para que ésta se lo regalara a su vez a Julia Castelló.
La tesis de la acusación pública se sustenta en varias de las conversaciones telefónicas grabadas por la Policía. En una de ellas, el promotor habla con su mujer y le cuenta sobre el coche: «Se lo va a regalar Sonia».








