El fuerte viento que sopló ayer en toda la provincia de Castellón consiguió derribar una nave industrial de l'Alcora, sin que finalmente ocasionara daños personales, según informaron fuentes procedentes del Consorcio de Bomberos de Castellón.
Los hechos se desarrollaron sobre las 15.15 horas, cuando los bomberos recibieron el aviso. A su llegada al recinto procedieron al inmediato desalojo del mismo, ya que en ese momento se encontraban dos trabajadores que pudieron salir rápidamente sin sufrir daños.
La parte central de la instalación, dedicada a la construcción, salió despedida por el fuerte viento y sólo quedaron intactas las paredes laterales de la nave, tal y como apuntaron estas mismas fuentes.
La gravedad de los daños que sufre el edificio provocará que los empleados de la fábrica no puedan reincorporarse a sus puestos de trabajo hasta que se solucionen los desperfectos, que obligaron a precintar la nave debido al peligro de derrumbe en las próximas horas.
En el operativo participaron un vehículo del parque de bomberos de Nules y otros dos vehículos del parque de voluntarios de Onda, indicaron desde el Consorcio.
El balance que dejó el viento en toda la provincia fue de 11 actuaciones menores por parte de los bomberos por la tarde en el transcurso de cinco horas, como la retirada de persianas y cascotes de algunas paredes en riesgo de desprendimiento en las localidades de Burriana, Segorbe, Vinaròs y Nules. También en Onda, los bomberos tuvieron que retirar un cartel de una gasolinera que se estaba balanceando, por lo que existía riesgo de caída.
Y es que las rachas de viento alcanzaron registros de hasta 84 kilómetros por hora en Barracas y de 80 en Vistabella. También en Vinaròs el vendaval llegó a registros importantes (76 km/h.).








