La expresión del titular valdría tanto para identificar el negocio abierto por unos ganaderos turisanos como para describir la buena marcha que ha adquirido en poco más de un mes en funcionamiento.
En ese tiempo muchos vecinos del pueblo han realizado el mismo gesto: se han acercado a la máquina expendedora, introducen las monedas, eligen la cantidad y, tras colocar el recipiente oportuno, se les sirve la leche del día con todas las garantías de calidad y sabor.
Así es, la empresa SAT Soler es pionera en la localidad, y casi en la provincia, en este tipo de instalación personificando en sí misma la iniciativa empresarial necesaria para luchar en tiempos de crisis.
Uno de los socios, Juan Soler, comenta en declaraciones a LAS PROVINCIAS que de lo que se trata es de «llevar la leche con el mismo sabor que hace treinta años directamente al consumidor y a un mejor precio».
Además de «intentar abrir nuevas puertas en el negocio, lo que ofrecemos es un producto cien por cien natural, no fruto de derivados, que sólo pasa por el preceptivo proceso de pasteurización. La leche se introduce en los depósitos de la máquina recién ordeñada», asegura este ganadero turisano.
Sobre las cinco de la madrugada se encargan de ordeñar las doscientas cabezas de su ganado bajo todas las medidas sanitarias y de control que requiere el proceso.
Tras pasteurizar la leche, se transporta hasta los tanques de la máquina expendedora donde se puede servir a granel en cantidades de 20 mililitros, 100 mililitros, medio litro, un litro y cinco litros.
Además se ofrece la posibilidad de llevar el propio envase o bien comprarlo en una máquina contigua. Una vez servida, tiene hasta cinco días para consumirla con total garantía.
Cada día se distribuyen más de doscientos litros de leche recién ordeñada si bien los tanques de la máquina expendedora poseen una capacidad de hasta 600 litros.
La valoración de le experiencia está siendo positiva entre los vecinos de Turís y en el mes, aproximadamente, que está funcionando el negocio ya dispone de una clientela fija que no sólo procede de la propia localidad sino también de pueblos vecinos como Alborache, Yátova, Macastre y Godelleta, o incluso de otros más lejanos como Sollana.
En la actualidad la SAT Soler ultima los últimos detalles y la documentación necesaria para instalar otra máquina en Montserrat.









