
Inmaculada Rodríguez Piñero, Alejandro Soler, Carmen Montón y Mayte Noguera. / LP
La nueva dirección del PSOE ya tiene nombres y caras. De los 38 nombres que componen la comisión ejecutiva federal que encabeza Alfredo Pérez Rubalcaba, cuatro de ellos pertenecen al PSPV. Un dato a tener en cuenta -la última dirección federal elegida sólo contaba con dos valencianas (Inmaculada Rodríguez-Piñero y Leire Pajín)-, por más que de esa circunstancia no se pueda concluir que ha sido la capacidad de influencia de Blanquerías la que lo ha propiciado, y sí la relación del nuevo líder del PSOE con algunos de sus miembros.
La nómina de componentes del PSPV en la nueva dirección federal la encabeza Rodríguez-Piñero. La que fuera cabeza de lista del PSOE por Valencia en las últimas elecciones generales no sólo se mantiene en la permanente de la dirección federal, sino que además asciende al pasar de una secretaría ejecutiva (la de ordenación del territorio y vivienda) a una secretaría de área, la de política económica y empleo -que ya ocupó en 2004-.
Persona de la máxima confianza de Rubalcaba, con quien ha trabajado codo con codo en su equipo de campaña en el proceso congresual, su presencia en la dirección federal estaba cantada por el aprecio que el líder del partido guarda hacia la diputada nacional. Por ese motivo, y pese a que ayer mismo ella se encargó de atribuir a Jorge Alarte el mérito de la presencia de cuatro valencianos en la dirección federal, su nombramiento responde a la única voluntad del nuevo secretario general, no a una petición de la federación valenciana.
Por su perfil, infinitamente más técnico que político, parece poco probable que IRPF (como la conocen cariñosamente sus compañeros de partido) se convierta en la referencia valenciana de poder en la dirección federal. Una responsabilidad asumida por Leire Pajín en 2008 -cuando fue elegida número tres de la dirección encabezada por Rodríguez Zapatero- e incluso mantenida tras abandonar Ferraz y ser nombrada ministra de Sanidad. Pajín personaliza, desde la óptica valenciana, la derrota en este congreso. Su apuesta por Chacón, con modos incluso de desprecio hacia Rubalcaba -a ella se le atribuye el plantón de delegados que sufrió en Alicante-, terminó propiciando, según las fuentes del PSPV consultadas por este diario, que su nombre fuera vetado de forma explícita para ocupar un puesto en la dirección federal.
Los valencianos que completan la dirección federal lo son en calidad de vocales -sin una responsabilidad específica-: El vicesecretario general del PSPV y exalcalde de Elche, Alejandro Soler, la diputada nacional Carmen Montón y Mayte Noguera. La presencia de cada uno de ellos visualiza la división del socialismo valenciano en distintas sensibilidades. Soler, que ha ejercido de enlace de la candidatura de Rubalcaba en Alicante, representaría la cuota de la ejecutiva que encabeza Jorge Alarte. Montón, que ni tan siquiera era delegada en este congreso -pero mantiene una buena relación con el nuevo líder del PSOE-, representa al lermismo. Y Noguera sería la cuota de Francesc Romeu, al que se reconoce su protagonismo y el hecho de haber apostado al final por Rubalcaba.
En el comité federal, la presencia valenciana elegida en este congreso pasa por Leire Pajín, Francesc Romeu, Ciprià Ciscar, Joan Lerma y Carmen Martínez (cuyo nombre aparece en dos ocasiones). Fuentes del PSPV señalaron que también debe figurar Antonia Graells, mujer de Antonio Mira Perceval -persona cercana a Ángel Luna-.








