La fría y apacible mañana de ayer se interrumpió de manera abrupta en el centro de Valencia cuando dos hombres armados y vestidos de militares atracaron una joyería situada en la calle Lauria. Los dos individuos accedieron al establecimiento, amenazaron al dueño y le obligaron a entregarles algunas de sus piezas más valiosas. Según se comenta los sujetos sustrajeron joyas valoradas en millones. El propietario, no obstante, reaccionó como pudo ante el suceso y trató de impedir el robo. En el forcejeo uno de los atracadores resultó herido. Los diarios comentan que no ha habido un golpe de estas características en veinte años.
La joyería en cuestión es una de las más importantes de la ciudad. Hace unos días se acercó para visitarla Carmen Polo de Franco y se interesó por una carísimas alhajas que pertenecieron a Eva Perón.
Decenas de personas fueron testigos ayer del incidente. Lo curioso es que no temieron en ningún momento por sus vidas. Asistían impasibles al suceso e incluso lo fotografiaban con sus teléfonos móviles. Querían guardar un recuerdo del inquietante hecho. Y también retratar la calle Lauria, que poco tenía que ver con el aspecto habitual que presenta esta vía.
Coches propios de los años 50, una serie de palmeras colocadas a los lados de la calzada y varias terrazas con sillas de mimbre se pudieron ver a lo largo de todo el día.
Para saber cómo continuará y terminará este episodio habrá que esperar unos meses. El desenlace no se narrará en las páginas de sucesos de los periódicos, sino en las de Cultura. Habrá que estar atentos al estreno de la última película de Pedro Costa, que produce junto a Gerardo Herrero.
Se titulará 'Atraco' y ayer comenzó las grabaciones en Valencia, con la secuencia del robo. Hasta el jueves se seguirá rodando en la joyería de la calle Lauria, que en realidad no es una joyería, sino una antigua zapatería cerrada hace meses . Pero la magia del cine le ha devuelto la actividad.
Habrá quien al ver el filme de Costa no reconocerá Valencia fácilmente. Es lógico, aunque el rodaje se haya desarrollado aquí, la película sitúa la acción en la Gran Vía madrileña en plena década de los 50. En los próximos días se trasladará a Alcoy, a Elche y a los estudios de la Ciudad de la Luz de Alicante. Quizá por ello el director de los estudios de cine, José Antonio Escrivá, asistió como testigo al citado atraco. El filme también grabará secuencias en El Escorial.
Óscar Jaenada, Amaia Salamanca, Nicolás Cabré y Daniel Fanego, entre otros, forman parte del reparo de esta película que está basada en su hecho real. Una trama en la que nada es lo parece. Lo que se suponía que era un simple robo resultará finalmente una trama en la que está implicado el mismísimo Franco y un general argentino exiliado en Panamá.











