Elisa Pascual Moscardó se convirtió el viernes por la noche en la octava víctima mortal de la violencia de género en lo que llevamos de año en España. Su compañero sentimental, de la misma edad y vecino del mismo pueblo, cometió el crimen con un cuchillo de cocina en la casa donde vivía la mujer en Guadassuar. Horas después, el presunto homicida se entregó a la Guardia Civil de Carlet.
Julián, un albañil de 49 años, entró en el cuartel sobre las ocho de la mañana y le dijo a un agente que había matado a su pareja. De inmediato, una patrulla de la Guardia Civil acudió a la calle Riu Magre de Guadassuar y comprobó que el hombre no mentía. Un equipo médico del SAMU se desplazó también al lugar, pero la víctima llevaba varias horas muerta.
El homicida tenía diversas heridas de arma blanca en el cuello y otras partes de su cuerpo, por lo que fue trasladado al Hospital de la Ribera. Una discusión de la pareja desencadenó el crimen. Sin embargo, los vecinos no oyeron ningún ruido durante la noche. Julián asestó varias cuchilladas a Elisa en el abdomen y el pecho. El cadáver apareció ensangrentado en el suelo de la cocina.
La pareja no convivía en el mismo domicilio. La relación había finalizado tiempo atrás, pero todo parece indicar que la víctima había dado una nueva oportunidad al que terminó siendo su verdugo. El motivo de la ruptura fue una fuerte discusión hace unos meses en la que tuvo que intervenir la Policía.
Aunque no constan denuncias anteriores de la víctima, Julián tenía antecedentes de violencia de género por maltratar a una pareja anterior. El hombre fue condenado en 2004 a seis meses de prisión por aquellos hechos, y el juez también dictó una orden de alejamiento de su compañera sentimental en aquel entonces por un período de un año, según informaron fuentes del Tribunal Superior de Justicia de la Comunitat Valenciana.
Los vecinos de la calle Riu Magre de Guadassuar se quedaron perplejos cuando se enteraron del terrible crimen. «Los problemas que tenían de pareja eran de puertas para adentro, porque nosotros no habíamos notado nada», explica una vecina.
Elisa tenía un hijo de unos 20 años, de una relación anterior, que vivía con ella en el piso de Guadassuar. El joven no durmió el viernes en el domicilio familiar. La víctima, natural de Alzira, residía desde hace unos tres años en Guadassuar, ya que trabajaba en una empresa del polígono industrial del municipio.
Durante la mañana de ayer, un equipo del laboratorio de criminalística de la Guardia Civil de Valencia inspeccionó la escena del crimen de forma minuciosa. Los agentes recogieron huellas, restos de sangre y otros vestigios.
El juez de instrucción número 1 de Alzira, en funciones de guardia, supervisó las primeras investigaciones de la Guardia Civil y ordenó el levantamiento del cadáver. Mientras tanto, el homicida recibía atención médica en el hospital de Alzira. Dos guardias civiles custodiaron al detenido en todo momento. El cuerpo fue trasladado al Instituto de Medicina Legal de Valencia, donde el lunes le practicarán la autopsia.
El hermano de la víctima recibió la trágica noticia por teléfono, ya que se encontraba en Sevilla. Fernando Pascual, secretario de organización del PSPV de Alzira, era uno de los 956 delegados asistentes al 38 Congreso Federal del PSOE.
La directora general de Familia y Mujer de la Generalitat, Celia Ortega, condenó ayer el crimen, el primero de violencia de género cometido en la Comunitat en lo que va de año. El próximo lunes tendrá lugar una concentración en la puerta de la Delegación de Gobierno en repulsa por esta muerte. Ortega destacó la necesidad de que las víctimas de malos tratos denuncien a sus agresores para que la justicia pueda protegerlas.









