La portavoz socialista en el Ayuntamiento de Castellón, Amparo Marco, defendió ayer la gestión «responsable, solidaria y comprometida» de la Fundación Patim, que se ha visto obligada a cerrar su taller de empleo once meses antes de lo previsto ante la falta de respaldo financiero de la Administración.
«La labor extraordinaria de colectivos como Patim en la integración social de personas con problemas debería ser tenida en cuenta como una prioridad en la acción de gobierno de cualquier Administración», afirmó.
Marco mantuvo un encuentro con el presidente de la ONG, Francisco López, para «transmitirle el respaldo en estos momentos difíciles» y visitar las instalaciones de Patim para comprobar el desarrollo de los programas de prevención, asesoramiento, tratamiento e integración de las adicciones y otras conductas. La misión de Patim es ofrecer una respuesta integral a estas demandas sociales.







