El diputado nacional del PSPV y máximo referente del sector lermista, Ximo Puig, cuestionó abiertamente ayer la presentación de un recurso por parte de su partido contra la sentencia del TSJ valenciano que absuelve a Francisco Camps y Ricardo Costa por la 'causa de los trajes' del caso Gürtel. Aunque unas horas después, y visto el revuelo ocasionado por sus palabras, trató de corregirlas.
Puig, en declaraciones a Ràdio Nou, había sostenido a primera hora al ser preguntado por su valoración de la decisión de su partido -y antes de que se conociera la decisión de la fiscalía de no recurrir- que «la política tiene que estar en la política y la justicia en la justicia». Un comentario que, en todo caso, evitaba respaldar la decisión anunciada por el secretario general, Jorge Alarte, y respaldada por el vicepresidente de Les Corts y exportavoz parlamentario Ángel Luna.
Puig, que es uno de los cuatro diputados socialistas que firmó la personación como acusación popular del PSPV en el proceso judicial -aunque ya entonces se especuló con el escaso entusiasmo con el que había participado en aquella decisión-, se desmarcó de ese recurso. «No sé por qué se ha recurrido, tampoco nadie me lo ha explicado y no puedo opinar respecto a una cuestión judicial», dijo. «Siempre he dicho -prosiguió-, antes, ahora y en todo momento, que mi opinión es que la política tiene que estar en la política y la justicia en la justicia», remachó.
Horas después, y tras el revuelo causado por unas palabras que abrían un boquete en la estrategia del PSPV de tratar de mantener vivo un procedimiento judicial que ya se prolonga durante tres años y que primero la Sala de lo Civil y Penal del TSJ valenciano y después el propio alto tribunal gracias a la decisión de un jurado popular, el dirigente socialista se vio obligado a matizar lo dicho y a sostener que apoya la presentación del recurso por parte de su partido, aunque considere prioritario el debate político. Puig explicó que no va a desmarcarse «nunca» de lo que decida «democráticamente» su partido, si bien ha insistido en que «el debate ha de estar en la política». «No voy a hacer nada en contra de mi partido y no quiero que se entienda esto como un desmarque, sino como una simple afirmación de que nuestro debate es la política», añadió.
La tesis sostenida por Puig, uno de los principales referentes del partido y, según algunas fuentes, posible aspirante a medirse con Jorge Alarte en la carrera por la secretarñia general del PSPV, deja en cuestión la unanimidad existente en el socialismo valenciano respecto a la estrategia impulsada por Alarte y Luna durante la pasada legislatura y en la que todo el acento de la actuación política de los socialistas valencianos se puso en la denuncia de la corrupción, en general, y en el caso Gürtel en particular.
Esa decisión estratégica por parte de Blanquerías provocó no pocas críticas en el seno del PSPV, entre otras muchas razones porque algunos dirigentes sostenían que lo que hacía la formación liderada por Alarte era justificar que no se vitara al PP valenciano, pero en ningún caso aportar razones para que los electores apoyaran al PSPV. Una conclusión que los resultados electorales de las tres últimas citas en las urnas -municipales, autonómicas y generales- han ratificado, toda vez que los apoyos del PSPV no sólo no se han visto incrementados, sino que además no han dejado de caer.
De hecho, esa 'obsesión' porque el debate parlamentario en Les Corts se monopolizara con la causa de los trajes de Gürtel provocó que Ángel Luna llegara a preguntar hasta en una veintena de ocasiones por el mismo asunto en las sesiones de control a Camps.









