
Fernando del Rosario, ayer, en la estación del Norte durante la presentación de la exposición fotográfica 'Viaja con la emergencia'. / Jesús Signes
La imparcialidad y neutralidad política es el principio básico de Cruz Roja y esas máximas las ha mantenido durante toda la entrevista el presidente de la institución en la Comunitat Valenciana, Fernando del Rosario. Sin embargo, el representante de la entidad social no ha querido sustraerse a lo que considera «una oportunidad» para «posicionarse» junto a las personas que más sufren. «Es nuestra función, atender a quien más lo necesita», recalca.
-¿Cree que la crisis que azota el país tiene mayor, la misma o menor repercusión en la Comunitat?
-Yo creo que en la Comunitat es más notoria porque hemos pasado en un corto periodo de tiempo de un porcentaje de paro por debajo del 10% a superar el 20%, y vemos a mucha gente que lo está pasando muy mal, abocada a la exclusión. Eso contrasta claramente con la situación que teníamos antes. Comparativamente no puedo valorar como están otras comunidades.
-¿Considera que los políticos han estado a la altura a la hora de afrontarla?
-Desde Cruz Roja no podemos entrar a valorar la globalidad del mundo político por nuestro compromiso de neutralidad. Pero sí que es cierto que los Estados, los gobierno centrales, las instituciones internacionales, las autonómicas y las locales no han sabido, no han podido o no han querido hacer frente a los intereses especulativos, y los criterios del mercado han producido esta tremenda crisis.
-¿Cuáles cree que son los errores que han llevado a la Comunitat a la situación actual?
-Tiene un poco que ver con mi respuesta anterior. El principal error es que hemos aceptado que el mercado es el dios que gobierna el mundo y eso ha sido un fallo general. Además, la ubicación de la Comunitat y el turismo han hecho que la economía se basara de forma excesiva en la construcción y ahora ha tenido sus consecuencias.
-¿Cree que las Administraciones están realizando el mismo nivel de sacrificio que piden a los ciudadanos?
-Nosotros observamos que muchos individuos sufren el paro, la tragedia de no tener perspectivas de un inmediato futuro, soportan dificultades de financiación de servicios básicos, y tienen poca esperanza de encontrar trabajo, sobre todo los jóvenes. Ante este panorama los ciudadanos se preguntan por qué se mantiene el mismo nivel de organismos públicos como en épocas de bonanza.
-¿Las distintas denuncias sobre corrupción en las tres provincias han hecho ahondar más la crisis?
-Para nosotros es difícil calcular si las denuncias han hecho ahondar más la crisis, pero sí han sido muy mediáticas y eso mina la confianza de los ciudadanos y profundiza la sensación de crisis. De ninguna manera se trata de una acusación a los medios de comunicación, de matar al mensajero, porque la responsabilidad de los hechos no depende de quien los cuenta sino de quien los comete.
-¿Se está utilizando la Comunitat como chivo expiatorio de los males que padecen el conjunto de autonomías?
-No tengo elementos para responder, pero no abundaría en el victivismo ni deberíamos insistir en si somos o no chivos expiatorios. Esa no es la salida.
-¿Ha sido nuestra autonomía discriminada con la financiación por el Gobierno central en los últimos años?
-Carezco de los datos suficientes para comparar. Algo visible es que tenemos el AVE, y eso es una inversión.
-¿Confía en que la Comunitat va a poder recuperar su imagen y su prestigio a nivel nacional?
-Seguro que sí. Por ejemplo, en Cruz Roja hemos observado que, en estos momentos difíciles han aumentado significativamente el número de voluntarios y el de socios que colaboran económicamente. La crisis es económica y financiera, pero no de valores. Ayer mismo, con la alerta de frío, decenas de voluntarios se prepararon en las distintas localidades de la Comunitat para redoblar los esfuerzos, atender a los ancianos solos y visitar los asentamientos de personas que viven a la intemperie. Eso demuestra que hay mucha solidaridad y muchas personas que quieren ayudar.














