El Banco Financiero y de Ahorros (BFA), matriz de Bankia, fue la primera entidad que valoró las nuevas exigencias del Gobierno al sector financiero incluidas en el decreto de reforma que se aprueba hoy. Mediante un comunicado, el grupo que preside Rodrigo Rato aseguró que cumplirá los nuevos requisitos de provisiones dentro de los plazos ,en las condiciones establecidas y sin necesidad de recurrir a fondos públicos.
Para afrontar las exigencias, BFA-Bankia asegura que cuenta con recursos propios como deuda subordinada y participaciones preferentes; provisiones genéricas (por importe de 1.100 millones de euros) y la venta de activos no estratégicos (carteras de crédito, inmuebles, sale & leaseback -venta para, posteriormente, continuar en régimen de alquiler-). Las preferentes y subordinadas del grupo llegan a 6.300 millones. Además el banco subraya que para afrontar estas exigencias cuenta también con los resultados que sigue generando.
Entre enero y septiembre de 2011, Bankia obtuvo un beneficio atribuido de 295 millones. En ese periodo mejoró su solvencia tras su salida a Bolsa, hasta alcanzar una proporción del 9,8 % entre capital de máxima calidad y activos de riesgo, según la normativa actual.
Además, ha logrado vender en 2011 unos 4.500 bienes inmobiliarios, fundamentalmente viviendas y locales, con un valor de unos 850 millones de euros, según informó la entidad recientemente.
Pese a ello, las necesidades del grupo podrían rondar los 9.000 millones de euros, ya que sólo para alcanzar el 80% en coberturas para suelo necesitaría 4.000 millones. En un informe reciente, el servicio de estudios del BBVA aseguraba que era la entidad con mayores necesidades (casi 7.500 millones) para cumplir los nuevos requisitos.
Al cierre del primer trimestre del año pasado, el grupo tenía activos inmobiliarios por un valor de 8.105 millones de euros, de los que 5.176 procedían de la construcción y promoción, con una cobertura media del 36%, y 2.509 eran activos adjudicados, con una cobertura del 28%.







