La crisis inmobiliaria ha tenido un efecto colateral en la ciudad además de la económica. Las notificaciones a los propietarios de parcelas privadas para que las limpien de residuos se han disparado en el último año, según los datos que maneja el concejal de Medio Ambiente, Ramón Isidro Sanchis.
En los últimos doce meses, los inspectores municipales han notificado la obligación de limpiar 325 solares, mientras que en el ejercicio anterior fueron 295 casos los registrados en la ciudad. Sanchis mencionó que el procedimiento es idéntico al que se produce en una finca abandonada.
«Primero se notifica la obligación y en el caso de no recibir respuesta, se impone una multa por el coste de la limpieza, que se encarga a la contrata». Además de la limpieza, la ordenanza también obliga al vallado de los solares, lo que se incluye en el coste.
El concejal comentó que buena parte de las quejas vecinales provienen de estos casos. «Actuamos lo más rápido posible para que no haya situaciones de insalubridad». Además de la retirada de basuras y escombros, también se ortan los matorrales.
Cuando se detectan nidos de ratas, entonces la actuación se extiende a la concejalía de Sanidad, donde la contrata de desratización se encarga de colocar cebos. Los técnicos de la empresa han ideado hasta trampas disimuladas entre las piedras en aquellos casos donde son accesibles para las personas, como en los jardines.
Sanchis recordó que en el ecoparque municipal de Vara de Quart se recogen «todo tipo de residuos». La instalación está situada junto a la V-30 y es la única en toda la ciudad, a pesar de que en proyecto está abrir otra similar en la pedanía de Poble Nou. Esta fue desestimada hace años por el Ayuntamiento.


















