España ha propuesto al Reino Unido ampliar el formato del Foro de Diálogo sobre Gibraltar a representantes de las «autoridades regionales españolas» al tiempo que ha vuelto a pedir a Londres reabrir el diálogo sobre cuestiones de soberanía.
El ministro de Asuntos Exteriores y de Cooperación, José Manuel García-Margallo, y sus secretarios de Estado de Asuntos Exteriores, Gonzalo de Benito, y para la UE, Iñigo Méndez de Vigo, recibieron ayer en Madrid al secretario de Estado británico para Europa, David Lidington, de visita en España para una primera toma de contacto con el Gobierno español.
En este encuentro, previsto desde un primer momento aunque no se había anunciado a la prensa con carácter previo, las autoridades españolas manifestaron a Lidington «el deseo de mantener las mejores relaciones con el Reino Unido, y, en consecuencia, consideran que la agenda no debe tener ninguna limitación de contenidos», informó anoche en un comunicado el Ministerio de Asuntos Exteriores.
La parte española expresó su «deseo de progresar en todo lo relacionado con Gibraltar , lo que debe incluir un diálogo con el Reino Unido en cuestiones de soberanía».
Lidington, por su parte, reafirmó la postura británica en la materia. Como indicó horas antes en un desayuno informativo, el Gobierno británico no aceptará un cambio en el estatus de Gibraltar ni tan siquiera entablará ningún proceso de negociaciones sobre la soberanía a menos que los gibraltareños así lo quieran.
García-Margallo declaró horas antes del encuentro a la prensa que la negativa de Londres a hablar del tema de la soberanía contraviene «absolutamente» tanto el Tratado de Utrecht por el que se cedió a la Corona británica el territorio así como el Proceso de Bruselas, el marco de diálogo bilateral sobre soberanía creado por ambos países en 1984 y que lleva congelado desde 2002.
Al margen de las divergencias en torno a la cuestión de la soberanía, el Gobierno español ha abierto la puerta a continuar la cooperación regional, a seguir colaborando en aquellos asuntos que afectan a los gibraltareños y a sus poblaciones vecinas en España.
Eso sí, ha dejado claro que en lo que se refiere a esta cooperación regional «el formato del Foro de Diálogo debe ser ampliado a la representación de las autoridades regionales españolas, de modo que haya simetría en la participación de las autoridades de ambos lados de la verja».
En días anteriores, tanto García-Margallo como la vicepresidenta del Gobierno, Soraya Saénz de Santamaría, ratificaron el fin de las reuniones «tripartitas» del Foro de Diálogo que creó el anterior Gobierno socialista y en el que participan exclusivamente representantes del Gobierno español, británico y gibraltareño, cada uno con delegación propia.
La delegación española también abogó en la reunión con Lidington por «la mejora de las condiciones laborales de los trabajadores españoles en Gibraltar». Aparte del contencioso en torno a Gibraltar , la delegación española abordó con Lidington otros capítulos de la agenda bilateral, europea e internacional.








