La inversión en obra pública en la Comunitat cayó el año pasado a la mitad y marcó el nivel mínimo desde 2000. Se licitaron obras por 885 millones, un 51,6% menos que en 2010, según la patronal de las grandes constructoras Seopan. Sólo el Gobierno central invirtió más, un 12,6%, mientras que Generalitat y Ayuntamientos la redujeron más de un 60%.







