La venta de viviendas en 'stock' de carácter turístico para extranjeros repuntó en el segundo semestre del último año por primera vez desde el año 2006, en pleno boom inmobiliario. Así lo aseguró ayer en Alicante la consellera de Infraestructuras, Territorio y Medio Ambiente, Isabel Bonig, poco antes de constituir en la Cámara de Comercio una comisión de empresarios y expertos para promocionar la vivienda turística en Europa para reactivar el sector de segunda residencia y la mano de obra aparejada. De la importancia de este mercado, solo un dato: En el 2006, en el epicentro del boom, los promotores de la Comunitat facturaron por valor de 4.376 millones.
En el 2010, con la crisis a cuesta, la cifra de divisas llegadas a la Comunitat por la vía del ladrillo se redujo a 1.800 millones de euros. Pero desde junio hasta Navidad, se han vendido en la región 2.800 residencias a extranjeros, la mayoría en la Costa Blanca. «Hay que aprovechar el momento», animó arropada por el presidente del Consejo de Cámaras de la Comunidad, José Vicente Morata, y del de Alicante, José Enrique Garrigós. Al acto acudió el expresidente de la Diputación de Castellón, Carlos Fabra, actual secretario de la Cámara de Castellón.
Como consecuencia de la crisis y del «ataque brutal de grupos inmobiliarios internacionales y de la oposición política», se redujeron las ventas. Sólo en la segunda mitad del pasado año han repuntado.
También anunció la simplificación de toda la legislación urbanística, después de que el pasado mayo la UE avalara totalmente las leyes valencianas sobre el territorio. El trámite parlamentario llegará en mayo y, el próximo mes, habrá un borrador. «Los técnicos y empresarios ya responden muy positivamente al proyecto de borrador». El segundo frente de actuación es aprovechar la sinergia empresarial de las Cámaras y sus contactos para potenciar las ventas en el exterior de los stocks. Ayer se constituyó este comité de expertos de carácter técnico y con representación de todas las Cámaras y los Colegios de Notarios y Registradores de la Propiedad de la Comunitat para proyectar imagen de legalidad y seguridad en todas las transacciones y el sistema de compraventa es totalmente legal y «contrarrestar todos los ataques que ha sufrido el urbanismo valenciano». Colaborarán también las consellerias de Turismo, Comercio, Economía e Industria, así como la Femp, Provia y la Delegación del Gobierno.
Se trata de usar todas las redes de contactos y «aprovechar la buena imagen de la Comunitat» para poner en valor las infraestructuras, ocio, clima y patrimonio cultural.
La consellera discrepó abiertamente del cálculo de stocks de pisos que hizo hace dos días Catalunya Caixa. El número de viviendas pendientes de venta en la Comunitat Valenciana alcanzó las 209.700 en el tercer trimestre de 2011. Bonig dijo que las cifras que maneja el Consell «son otras evidentemente, porque hay que distinguir obra nueva, obra ya terminada y suelo clasificado pero no empezado».







