Los aficionados a la pelota de Oliva se han quedado sin un lugar donde practicar su deporte. El trinquet de la ciudad cerró ayer sus puertas definitivamente tras siete meses sin cobrar el alquiler que el Ayuntamiento de Oliva le debía pagar por hacer uso de las instalaciones.
La Corporación municipal no abona el arrendamiento desde agosto y los propietarios no estaban dispuestos a tolerar esta actitud. Por este motivo, el dueño del recinto se presentó en el trinquet este sábado por la mañana con la intención de cerrar las puertas, como informó un miembro del Club de Pilota de Oliva, entidad que gestiona el Trinquet.
«Estaba enfadado, y no es para menos, lleva sin percibir su dinero desde agosto», indicaron desde el club. El propietario dijo que no iba a tolerar «más tomaduras de pelo» y que iba a dar por finalizada la relación con el Ayuntamiento.
Ante esto, los responsables del Club se pusieron en contacto con miembros del gobierno. «El concejal de Deportes llamó personalmente al dueño, las cosas se tranquilizaron y quedaron en verse este lunes pasado», expusieron las mismas fuentes.
El recinto deportivo siguió abierto hasta ayer, pero en en la tarde de ayer el trinquet cerró sus puertas y los aficionados se tuvieron que ir a Piles: «Estos días se está entrenando y se están realizando las partidas previstas». Desde el Club de Pilota indicaron que todos los problemas han surgido por la falta de determinación del gobierno local a la hora de concluir el nuevo trinquet.
Obras inacabadas
Explicaron que el recinto está «casi terminado», pero que falta «rematar algunas cosas», por lo que no se puede abrir todavía. Las intervenciones que restan «podrían subir hasta los 300.000 euros» y estos impide que el gobierno local las acometa.
En la anterior legislatura, el gobierno impulsó la construcción del trinquet y mientras tanto acordó utilizar las instalaciones privadas mediante el pago de un alquiler, pero desde agosto este importe no se está abonando. Por este motivo, desde el Club reclaman al gobierno que haga las gestiones pertinentes para que el actual trinquet abra sus puertas otra vez.
Por otra parte, pidieron que concluyan cuanto antes las obras del nuevo edificio para poder utilizarlo. Y es que, como afirmaron, son más de 300 personas las que se verían afectadas si este recinto cierra sus puertas.
El viejo trinquet acoge clases de pelota durante tres horas las tardes de los lunes, miércoles y viernes, además de ser sede de campeonatos los sábados y domingos. También se celebran en este edificio otros certámenes deportivos como el Trofeo de Falles. La noticia del cierre generó malestar entre los grupos de la oposición que exigen que se garantice la práctica de esta disciplina. Pese a que este diario intentó ponerse en contacto con el responsable de Deportes y con la alcaldesa, Chelo Escrivá, para conocer qué determinación piensa tomar el gobierno, esto no fue posible. Desde el Bloc lamentaron que se haya llegado a esta situación y pidieron al PP celeridad para solucionar el problema: «Si el gobierno no sabe como solucionar este problema, cuenta con nuestra colaboración».
Por otra parte, desde el PSPV lamentaron la «dejadez» del PP y su incapacidad para negociar. También criticaron que este tema no se haya tratado en ninguna comisión y que el gobierno local no haya hecho ninguna propuesta a los propietarios del recinto.











