Si el lunes Mariano Rajoy daba por descontada una huelga general en España como reacción de los sindicatos a los cambios que ultima su gabinete, la ministra de Empleo, Fátima Báñez, confiaba sólo 24 horas después en que la reforma cuente con «el respaldo de todos los ciudadanos».
Fátima Báñez insistió en que «en próximas fechas habrá una reforma laboral completa y equilibrada» que ayudará a «cortar la sangría del paro que hay en el país y a crear empleo». La 'número dos' de Rajoy, Soraya Sáenz de Santamaría, que participaba en un desayuno de Europa Fórum, obvió cualquier referencia a la eventual huelga general y lanzaba un doble mensaje: El Ejecutivo buscará el máximo consenso para las reformas estructurales que el país necesita y, en todo caso, las llevará a término pues, dijo, «está para lo que hay que hacer». «En este Gobierno no hay cálculos electorales, ni suspensión de obligaciones, ni aplazamiento de responsabilidades», señaló bajo el argumento de la responsabilidad debida para «sacar al país de la crisis».
Sí se refirió a la huelga el ministro de Justicia, Alberto Ruiz Gallardón, que en declaraciones a TVE explicó que el temor a un «desencuentro» con las fuerzas sociales no puede frenar las medidas necesarias en una situación de tal gravedad. El ex alcalde de Madrid situó ese desencuentro en un posible giro de la negociación colectiva más allá de lo pactado por los agentes sociales. También el vicepresidente de CEOE, Arturo Fernández, se refirió, en esta ocasión en Antena 3, a ese eventual paro general para «compartir» la preocupación de Mariano Rajoy. «No es el momento de hacer huelgas, los sindicatos no están para hacer huelgas. Yo entiendo su postura, pero no creo que sea lo mejor ni lo que convenga al país», añadió Fernández.
CC OO y UGT se confesaron defraudados del resultado del último Consejo Europeo. La formación de Fernández Toxo aseguró que los líderes comunitarios han vuelto a olvidarse del crecimiento y el empleo, y aprovechó para anunciar que «impulsará» la jornada de acción europea convocada para el 29 de febrero por la Confederación Europea de Sindicatos.
El presidente del Ejecutivo comunitario, Durao Barroso, remitió ayer un carta a Rajoy para detallarle el plan contra el paro juvenil y pedirle que nombre a un ministro para que se haga cargo de la coordinación.







