La Sociedad Española de Cirugía Plástica, Reparadora y Estética (Secpre) aseguró ayer que sus asociados se sienten víctimas por el fraude de los implantes mamarios de Poly Implant Prothese ( PIP ) y anunciaron que iniciarán cuantas acciones legales sean pertinentes para salvaguardar la honorabilidad y el prestigio de sus miembros.
Para ello, se ha constituido una comisión de evaluación de responsabilidad para gestionar conjuntamente con las aseguradoras posturas relativas a esta problemática. Además, anunciaron la posible creación de una plataforma de cirujanos plásticos afectados por los implantes mamarios PIP , que servirá para articular las medidas legales que se estimen pertinentes contra los responsables de este fraude sanitario.
La Secpre manifestó su firme compromiso de colaboración estrecha con el Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad, la Organización Médica Colegial, el Comité de Seguridad Sanitaria de la Comisión Europea, y el resto de sociedades científicas implicadas, «con el objetivo de seguir recabando toda la información y poder proporcionar la mejor asistencia a nuestras pacientes».
También destacaron que existe «un número considerable de prótesis PIP implantado por profesionales que no son cirujanos plásticos de la Secpre». A ello añadieron que con el objetivo «de ayudar y atender a aquellas portadoras de implantes PIP que se encuentren desatendidas, la sociedad médica está trabajando para ofrecer su red de cirujanos de forma individualizada a aquellas mujeres que lo precisen».
Tras exponer todas estas razones instan a la administración considerar «la situación como un problema de Salud Pública, y haga el esfuerzo de poner todos los medios para minimizar la repercusión sobre las víctimas».









