El RC Alzira consiguió por fin reencontrarse con la victoria que no lograba desde la cuarta jornada ganando al Dénia por 20-15. Era primordial ganar porque el Dénia es un rival directo en la clasificación y por ello los alcireños habían trabajado el choque a conciencia, no les valía otro resultado que no fuera ganar.
Sobre un terreno de juego blando por las lluvias caídas el viernes, pero perfecto para la práctica del rugby, el Alzira sufrió más de la cuenta para vencer, haciendo al final unos esfuerzos defensivos admirables y armándose de paciencia con la labor arbitral.
El partido comenzó con dominio local, ya que a los nueve minutos lograba su primer ensayo por medio de Bruno Pascual. La delantera local siguió dominando el juego, pero a los 14 minutos, la lesión del joven saltador de Alginet, Ximo Fraile, mermaba el potencial en la 'touche' alcireña, donde solo quedaba Bruno Pascual para ese menester.
El juego empezó a igualarse entrando en un toma y daca que dejó en el minuto 17 en 'golpe de castigo' a favor del Alzira, transformado por Daniel Gindrod (8-0), pero contestado poco después por el Dénia con otro 'golpe' (8-3); más se complicarían las cosa cuando a tres minutos del descanso, el colegiado concedió un ensayo al Dénia. Con 8-8 en el marcador, se llegó al descanso.
En la segunda parte, el Alzira salió a por todas, dispuesto a sobreponerse a las adversidades, y resolver el partido. Por un momento se temió por la victoria, los últimos minutos fueron un suplicio para los jugadores alcireños que defendieron con fuertes placajes y presionaron al rival hasta el final.









