Los funcionarios, magistrados y fiscales de la Audiencia Provincial de Alicante expresaron ayer su «intranquilidad» ante la posibilidad de que se repita un incendio en el edificio, que carece de un sistema de detección de fuegos.
El presidente de la institución, Vicente Magro, asegura que la sensación mayoritaria de las alrededor de 200 personas que trabajan en la sede es de «intranquilidad» y «preocupación» porque «saben que el incendio se puede repetir en cualquier momento».
A ese riesgo se suman otros como la precariedad de los elementos de la fachada. De hecho, hace unos meses cayó parte de una cornisa, si bien afortunadamente no hubo que lamentar daños personales.
«Este edificio no reúne las condiciones», recalcó el magistrado, que coincide en ese diagnóstico con la Conselleria de Justicia y Bienestar Social. Fuentes del departamento han confirmado que el conseller, Jorge Cabré, trabaja desde hace tres meses en la búsqueda de una ubicación temporal para la Audiencia en tanto no se construya la futura Ciudad de la Justicia.
Mientras tanto, en la sección segunda, la sala afectada por las llamas, los funcionarios y el personal de limpieza seguía trabajando ayer con mascarilla para sacar los casi 500 expedientes calcinados.
El personal recibió la visita de la directora territorial de la Conselleria, Lucía Cerón, que garantizó el nombramiento de dos funcionarios de refuerzo, tras pasar por el trámite previo de la Conselleria de Economía, y la reposición del mobiliario de oficina quemado.
Las labores de rehabilitación de la estancia afectada por las llamas se prolongarán durante dos semanas y luego se acometerá la reconstrucción de los expedientes. La sección segunda siguió ayer con los juicios previstos en otra sala de vistas.







