Un policía local y un matrimonio de nacionalidad suiza tuvieron que ser hospitalizados en la madrugada de ayer tras resultar intoxicados por inhalación de humo en sendos incendios registrados en viviendas de Albatera y Rojales, según informaron fuentes de la Guardia Civil.
Además, otro fuego, en este caso forestal y posiblemente intencionado, mantuvo en jaque durante varias horas a los bomberos la tarde siguiente en el perímetro de las Salinas de Santa Pola.
El primero de los siniestros se produjo en la medianoche del jueves en Albatera y consistió más bien en un conato de incendio. Al parecer, los inquilinos de una vivienda se habían dejado olvidada una olla al fuego que, una vez consumida toda el agua, acabó desatando una densa humareda.
Uno de los dos policías locales que acudieron al aviso tuvo que ser ingresado posteriormente en el Hospital Comarcal de la Vega Baja, ubicado en la pedanía oriolana de San Bartolomé, al presentar un cuadro de vómitos y mareos por intoxicación.
Unas tres horas después se disparó la alarma en una residencia de la urbanización Ciudad Quesada, en término de Rojales, en la que un matrimonio se encontraba cercado por las llamas.
Hasta allí se trasladaron agentes de la Guardia Civil de Almoradí y efectivos del Consorcio Provincial de Bomberos. Estos últimos lograron contener el fuego y rescatar a la pareja.
Las víctimas, un hombre y su mujer, de 56 años y nacionalidad suiza ambos, fueron evacuados al Hospital San Jaime de Torrevieja debido a la gran cantidad de humo que habían inhalado. En cualquier caso, ni su vida ni la del agente municipal de Albatera corrían en principio peligro.
Al día siguiente, el jueves a la una y cuarto de la tarde, se desató otro incendio, aunque esta vez de carácter forestal, en un cañaveral ubicado en la partida de Las Bayas, entre Elche y Santa Pola, en el área perimetral de las salinas a las que da su nombre esta última población del Baix Vinalopó.
La extinción del fuego se vio complicada por las fuertes rachas de viento que azotaron ayer la provincia. De hecho, la Comunitat Valenciana se encuentra en preemergencia nivel 3 (naranja) por riesgo de incendios forestales debido a ese fenómeno meteorológico.
En las tareas de extinción participaron media docena de brigadas terrestres y dos medios aéreos, según precisaron desde el Centro de Coordinación de Emergencias de la Generalitat.
La Guardia Civil sospecha que este incendio pudo ser intencionado, ya que a las primeras llamas le siguió un conato en una zona de cañas próximas dos horas después, sobre las tres y cuarto de la tarde, según las fuentes consultadas por este periódico.
La accidentada jornada se completó con otro incendio urbano, en esta ocasión en la zona del Parque Lo Torrent, en San Vicente del Raspeig, a la una menos cuarto de la madrugada del viernes.
A su llegada, los agentes de la Guardia Civil desplazados al lugar y los bomberos se encontraron dos vehículos ardiendo por causas que ahora se investigan.









