Rolf Tarrach (Valencia, 1948) es en la actualidad el rector de la Universidad de Luxemburgo. En su amplio currículum figura, entre otros cargos, la presidencia del CSIC entre 2000 y 2003. Ayer el Consell Valencià de Cultura le entregó la medalla de la institución para reconocer su labor en favor de la educación. Después, impartió una conferencia en la que abordó la problemática de la empleabilidad universitaria, el fracaso escolar y la introducción del inglés en los colegios lo antes posible.
-Aboga por profesores nativos o con al menos tres años de experiencia en el extranjero para impartir un inglés práctico.
-Si existe voluntad de introducir el inglés en la escuela se puede hacer. El aspecto más fundamental es que los profesores estén bien formados.
-¿Es la llave de la empleabilidad?
-El inglés en este mundo global es el idioma de los negocios y del trabajo. Al menos no es tan difícil. Imagínese que fuera el chino mandarín. Es fundamental que los españoles mejoren su conocimiento.
-En el modelo valenciano el inglés debe compatibilizarse con las lenguas oficiales. ¿Abogaría por ser práctico y priorizarlo?
-La Comunitat, Catalunya y el País Vasco tienen algo más de problema que el resto de España para introducirlo, pero de forma estructurada se puede conseguir. Uno de los aspectos más importantes para la felicidad de una persona es tener trabajo, y para eso el inglés es fundamental, y más en este mundo donde el empleo será cada vez más internacional. Aunque el valenciano también es importante por ser parte de una identidad.
-¿Qué propone para luchar contra el fracaso escolar?
-El abandono es en parte debido a que la familia no juega el papel que debería. Y es algo difícil de cambiar. Para corregirlo no queda más remedio que hacerlo en la escuela, donde deben existir seguimientos personalizados, pues no se puede tratar el problema colectivamente. Sin embargo, esto es costoso en cuanto a recursos. Pero estoy convencido de que a la larga el coste de este seguimiento sería positivo.
-La Comunitat mira hacia el modelo alemán para modificar la FP, dirigiéndola más hacia el empleo.
-En Alemania funciona muy bien, y explica por qué la pequeña y mediana empresa es tan potente. Combinar la formación académica con la práctica a lo largo de los años es el instrumento más potente que hay contra el paro.







