Un paseo por el pasillo de la planta de maternidad fue el pretexto que esgrimió una reclusa embarazada para eludir la vigilancia de dos policías. La mujer aprovechó el consentimiento de los agentes para abandonar con gran disimulo y rapidez el Hospital General de Valencia, pero su libertad duró muy poco. Dos días después de la fuga, la Policía Nacional detuvo a la presa en una vivienda de Torrent.
La mujer, que estaba a punto de dar a luz, no ofreció resistencia ni intentó escapar. Su avanzado estado de gestación le impedía correr. Tras ser acusada de un delito de quebrantamiento de condena, la reclusa fue puesta a disposición del juez de guardia. Horas después, la individua ingresó otra vez en el centro penitenciario de Picassent.
El personal sanitario de la cárcel reconoció a la presa y constató que su alumbramiento era cuestión de horas, por lo que fue trasladada otra vez a un hospital. El protocolo de vigilancia se llevó a cabo con más rigor en esta segunda ocasión. La Guardia Civil trasladó a la mujer desde la cárcel al centro hospitalario, donde la Policía Nacional se hizo cargo de nuevo de la custodia de la parturienta.
Dos agentes vigilaron a la reclusa y no se separaron de ella en ningún momento, excepto en los instantes del parto, ante la posibilidad de que intentara fugarse otra vez. Una vez recuperada del alumbramiento, la presa fue trasladada al centro penitenciario de Picassent, concretamente al pabellón de madres, donde continúa ingresada. Los Servicios Sociales de la Generalitat se hicieron cargo del bebé tras valorar los antecedentes de toxicomanía de la mujer.
Fuentes policiales confirmaron ayer la fuga de la reclusa y su posterior detención, pero no informaron sobre los delitos que presuntamente cometió. La mujer llevaba muy pocos días en prisión cuando la trasladaron por primera vez al Hospital General de Valencia.
El pasado 8 de noviembre, un preso de la cárcel de Albocàsser se fugó durante una excursión a una empresa textil de la localidad castellonense. Al recluso sólo le quedaba un año para cumplir su condena por robo. El reo, que huyó por la ventana del lavabo, destacaba por su buen comportamiento y participaba junto con otros siete internos en un curso terapéutico de confección textil.
Con motivo de la finalización del programa formativo, la dirección del centro penitenciario autorizó una salida a la población de Albocàsser que incluía un paseo por el municipio, un almuerzo y una visita a una empresa textil. Durante la estancia en la fábrica, el preso pidió permiso a los funcionarios para ir al cuarto de baño, lo que aprovechó para fugarse por una ventana.
Más noticias:









