Les Corts Valencianes aprobaron ayer (con los votos del PP) una proposición del grupo popular para que el Gobierno valenciano vuelva a mediar ante el Ministerio de Fomento y exija, por enésima vez, que agilice las obras de construcción de la línea de ferrocarril de alta velocidad que permita la llegada del AVE a Castellón.
A pesar de que la polémica por esta infraestructura parecía haberse aplacado con la licitación el pasado 8 de octubre de la citada línea y la posterior inclusión del corredor mediterráneo entre las redes ferroviarias prioritarias de la Unión Europea, la complicada situación económica del país y, sobre todo, los continuos incumplimientos del Gobierno central en lo que se refiere a este proyecto, han hecho temer a los populares valencianos nuevos retrasos en la puesta en marcha del reclamado proyecto, ante la parálisis que vive desde el mes de octubre.
Y es que tras los tímidos avances de este otoño, nada más se ha hecho o dicho de la llegada del AVE a Castellón, además de las reiteradas confirmaciones tanto del Ministerio como de la Subdelegación del Gobierno de Castellón de que iban a cumplirse los plazos y la alta velocidad 'aterrizaría' en la provincia en el año 2014.
Un plazo de tiempo muy ajustado teniendo en cuenta la envergadura de las obras de construcción de este enlace desde Valencia y la precaria situación de muchas empresas que podrían optar a financiar el proyecto, y es que la combinación de la inversión público-privada establecida para llevar a término los trabajos parece perjudicar más que beneficiar al AVE.
Además, el 'impass' provocado por las elecciones tampoco repercute en un avance de la tramitación y parece que, hasta la investidura del próximo Gobierno no habrá ninguna acción concreta respecto a este proyecto. Aunque, eso sí, puede que la presión ejercida por el Consell ante un dirigente de su mismo partido, Mariano Rajoy y el candidato que éste elija para ostentar la cartera de Fomento den más resultado que las negociaciones mantenidas hasta ahora con José Blanco.
Mientras llega ese momento, y rescatando el discurso de la necesidad que tiene Castellón de contar con nuevas y eficaces infraestructuras, el diputado popular Jaime Mundo fue el encargado ayer de defender esta propuesta en Les Corts alegando que el PP reclama al Ejecutivo un compromiso «justo y necesario»: que el AVE llegue a Castellón dentro del plazo fijado del año 2014 y que lo seguirán haciendo gobierne quien gobierne.
Pues, tal y como recordó, la llegada de la alta velocidad a la provincia «se está postergando desde 2004», una situación que no ayuda al potencial turístico y económico de Castellón. Asimismo, Mundo lamentó el «incumplimiento» del Ministerio de Fomento de sacar a licitación estas obras en el primer trimestre de este año después de paralizar la primera adjudicación para buscar nuevas fórmulas de financiación.
Frente a la postura de los populares, que presentaron esta proposición con el objetivo de mostrar su «malestar» por los «incumplimientos» del Gobierno y su «preocupación por la falta de inversión que permita la ejecución de las obras a corto plazo», se situaron ayer los votos en contra de EU y Compromís y la abtestención del PSPV.
La diputada socialista María José Salvador rebatía el discurso de Mundo recordando que Fomento licitó el pasado mes de octubre las obras de construcción de la línea por 1.300 millones de euros, lo que a su juicio demuestra «el firme compromiso del Gobierno socialista de hacer que el AVE llegue a Castellón en 2014».
Además, aseguró que la pregunta ahora es si el próximo presidente del Gobierno «cumplirá el compromiso con la provincia de Castellón» y también si éste apostará por el Corredor Mediterráneo.
Por su parte, la diputada de EU Marina Albiol explicó el rechazo de su grupo a la proposición, basándose en que el modelo de transporte que supone el AVE es, a su juicio, «insostenible», tanto a nivel medioambiental como a nivel económico y denunció que la alta velocidad «se ha comido todas las inversiones en ferrocarriles» a pesar de tratarse de un medio de transporte «minoritario» que además es «muy contaminante y supone una agresión al territorio».
Finalmente, el representante de Compromís, Juan Ponce, explicó que no creen que sea «el momento de afrontar este tipo de macroproyectos» y presentó otras dos proposiciones para instar al Consell a elaborar un proyecto de Ley autonómica del sector ferroviario de la Comunitat y a crear una agencia de seguridad del transporte, ambas rechazadas por los votos en contra de los populares.







