La Conselleria anunció ayer la puesta en marcha de cinco juzgados en la Comunitat. Estos forman parte de la quincena de órganos que quedaron aplazados este año cuando la crisis económica hizo inviable asumir el coste de las nuevas dependencias. El conseller, Jorge Cabré, aclaró entonces que los nuevos juzgados se pondrían en marcha de manera paulatina y en aquellos lugares con necesidades más acuciantes respecto a la carga de trabajo. Finalmente serán Llíria, Massamagrell y Novelda (con un juzgado mixto cada uno) y otros dos en Torrevieja (uno de primera instancia y un penal) los que completan esta primera remesa.
El más inmediato será el de Llíria, que podría estar funcionando el próximo mes de diciembre o en enero. La siguiente fecha en el calendario sería marzo para Massamagrell.
El resto, a lo largo de 2012 porque será necesario reformar algunas sedes. El coste total de estos cinco juzgados asciende a 1,5 millones, según informó ayer el departamento autonómico. La cifra, según el comunicado, incluye el sueldo de los funcionarios.
El conseller no dejó pasar la oportunidad para lamentar la postura del Ministerio de Justicia, que se negó a conceder más Jueces de Adscripción Territorial (JAT) en sustitución de los nuevos juzgados. La ventaja de esta fórmula consiste en que la llegada de estos profesionales no implica la creación de un juzgado, con los costes de personal e infraestructuras.








