Una de las joyas arquitectónicas de Valencia, desconocidas para la inmensa mayoría de los ciudadanos, son las naves de madera de la Cros, en la avenida de Francia. Los antiguos almacenes de abonos han sido rehabilitados y reconvertidos en polideportivo, una obra que concluirá dentro de un mes. Con esta actuación, la capital de la Comunitat recupera patrimonio industrial y lo hace de la mejor manera posible, conservando el edificio y dándole un nuevo uso más acorde con las necesidades actuales. En los últimos años se han emprendido numerosas actuaciones en esta misma línea, y aunque siempre quedará algo por hacer nadie puede poner en duda que ha existido sensibilidad en el Ayuntamiento para poner en valor la arqueología industrial.




