La Federación Valenciana de Asociaciones de Familiares de Personas con alzhéimer (Fevafa) señaló ayer que muchas de las 31 asociaciones de este tipo que operan en la Comunitat se están planteando el cierre como consecuencia de los impagos de la Generalitat, que en algunos casos se remontan a 2009. En un comunicado, la entidad aseguró estar «profundamente preocupada» por la situación que atraviesan las 31 asociaciones federadas, pues se financian en un 80% a través de ayudas públicas que en muchos casos no se han recibido en la actualidad.
«No se han cobrado las ayudas de mantenimiento de Centros de Día ni las de Programas de Servicios Sociales Especializados de la Conselleria de Bienestar Social. Tampoco se han recibido las del programa Emorga del Servef y las Ayudas Mutuas de Sanidad, que aunque son de un importe poco elevado llevan sin cobrarse en la mayoría de casos desde el 2009», denunciaron.
Según las mismas fuentes, «un elevado número de centros» lleva varios meses sin pagar las nóminas de los trabajadores, otros alcanzan a efectuar su último pago este mes, y algunos «optan por el despido masivo e incluso el cierre del centro». El secretario de Fevafa, Emilio Marmaneu, concluyó que si no se arregla pronto esta situación, «más de 6.000 afectados quedarán desasistidos y los 500 trabajadores pasarán a engrosar las listas del paro».
Recortes en cooperación
También llegaron críticas a la Conselleria desde la Coordinadora Valenciana de ONGD, que denunció que el departamento «incumple la ley» teniendo en cuenta que los presupuestos contemplan destinar un 0,094% al programa de Cooperación Internacional al Desarrollo, lo que supone una reducción del 53,24% «respecto al ya reducido presupuesto del 2011». Apuntaron que se incumple así el pacto valenciano contra la pobreza, suscrito por todos los partidos de Les Corts, y la ley 6/2007, que garantizaba destinar un 0,7% del presupuesto a estas acciones.


















