El 9 de noviembre entra en vigor la orden sobre manejo de artificios pirotécnicos vinculados a actos tradicionales valencianos y todos los festeros que quieran participar en los disparos de despertàs, correfocs, passejàs o cordàs deberán pasar por un curso formativo que empezará a programarse en unos días. Como detalló ayer el conseller de Gobernación, Serafín castellano, la orden entrará en vigor el 9 de noviembre «pero tendrá una aplicación transitoria de 18 meses».
Los cursos para formar consumidores reconocidos como expertos los podrán organizar ayuntamientos, comisiones festeras, mancomunidades, peñas y todos los colectivos que puedan acreditar que disponen de los medios suficientes para impartirlos y tendrán que tener, al menos, un responsable o formador con el reconocimiento avalado por Industria. Eso sí, tendrán que suscribir un convenio con Gobernación.
En colectivos como la Junta Central Fallera, aseguraron ayer que están en conversaciones con la delegación del Gobierno para ver si a ellos se les autoriza para realizar los cursos de responsables de grupo. También indicaron que estas Fallas ya recogerán como recomendable la obtención del carné, aunque la obligatoriedad no se aplique hasta los 18 meses.
Requisitos
Serán obligatorios los cursos de manejo de artificios pirotécnicos para todos aquellos que vayan a participar de forma activa en un acto festivo en donde se dispare pólvora, no los que estén de forma inactiva.
El contenido de la materia viene marcado por la legislación estatal, pero la comisión de Valencia ha añadido el requisito de impartir nociones de historia y antropología referida a Fallas, Moros y Cristianos, Fogueres, Cordaes, entre otras manifestaciones.
La orden especifica los requisitos que deberán superar quienes realicen los cursos, como «asistir al menos al 85% del tiempo lectivo y superar una prueba evaluatoria», según Castellano. El resultado se enviará a la Generalitat, organismo que realizará las acreditaciones de consumidores reconocidos como expertos.
Castellano también explicó que con esta orden, que permite salvar las tradiciones valencianas y a la vez cumplir la legislación estatal y la directiva europea, se crearán cuatro ficheros para tener base de datos sobre las entidades que imparten cursos; formadores; consumidores reconocidos como expertos; y participantes.













