lasprovincias.es
Jueves, 18 septiembre 2014
claros
Hoy 21 / 27 || Mañana 22 / 26 |
más información sobre el tiempo
Estás en: > > >
Los fantasmas de Valencia

Valencia

Los fantasmas de Valencia

31.10.11 - 00:08 -
En Tuenti
CerrarEnvía la noticia

Rellena los siguientes campos para enviar esta información a otras personas.

* campos obligatorios
Cerrar Rectificar la noticia

Rellene todos los campos con sus datos.

* campos obligatorios
Aquellos que conocen las historias advierten sobre la luna de Valencia. Cuando uno se duerme fuera de las invisibles murallas que envuelven los antiguos edificios, se arriesga a ser devorado. Bien lo sabían los viajeros que llegaban a las Torres de Serranos y se encontraban con las puertas cerradas, en los tiempos en las que estas eran el único acceso a la ciudad. Por eso, traían consigo un pañuelo anudado al cuello, que les protegía de los guardianes alados de la frontera. Si a alguien le vencía el sueño con la yugular al descubierto, los 'ratpenats' que anidaban en las torres daban buena cuenta de él y, a la mañana siguiente, los vivos lo encontraban inerte en el lugar elegido para morir. Lo de quedarse a la luna de Valencia es mejor evitarlo.
La ciudad del Turia ha engendrado leyendas misteriosas que aún hoy continúan sin explicación. Halloween vuelve a sacar a la luz a todos los fantasmas que han dormido durante años en los edificios valencianos más emblemáticos. El de la Dama de Rosa permanece desde la década de los 60 en el antiguo Hospital de La Cigüeña, actualmente sede de la Conselleria de Bienestar Social. LAS PROVINCIAS ya recogió hace unos años las declaraciones de un vigilante de seguridad que aseguraba haberla visto. Hablaba de una mujer, vestida con un camisón rosa, que deambulaba por los pasillos de la mansión del Paseo de la Alameda persiguiendo el llanto de un niño. El relato se hubiera quedado en cuento si no fuera porque la clínica de maternidad La Cigüeña concentró la mayoría de casos de niños robados en los 70.
Fuera de los muros y más allá de la huerta, también se han escuchado relatos inverosímiles. Uno de ellos gira en torno al primer avistamiento OVNI que obligó a un vuelo comercial a efectuar un aterrizaje de emergencia, precisamente en el aeropuerto de Manises. Fue la noche del 11 de noviembre de 1979, cuando un Supercaravelle de la desparecida compañía TAE observó una secuencia de luces rojas que se dirigían hacia la propia aeronave, en la que viajaban 109 pasajeros. Los radares militares y los centros de control no pudieron dar explicación a un objeto de cerca de 200 metros de diámetro, que llegó a colo carse a apenas medio kilómetro del avión, antes de que el comandante decidiera tomar tierra de forma precipitada. Un 'Mirage F-1', tripulado por Fernando Cámara y enviado desde la base manchega de Los Llanos, fue el único que siguió al objeto hasta perderle el rastro, en un vuelo durante el que obtuvo licencia para volar en supersónico.
En pleno casco antiguo de Valencia, frente a la Lonja de la Seda, se encuentra la iglesia de los Santos Juanes, coronada por el 'pardalot'. Acerca de la esfera que sostiene el águila acompañante de San Juan Bautista corre una negra leyenda, que Vicente Blasco Ibáñez recogió de boca de los comerciantes en su novela su novela 'Arroz y Tartana'. Habla sobre una época pasada en las que los agricultores aragoneses llegaban a la ciudad en busca de un trabajo como criados para sus hijos más pequeños. Todo era cuestión de suerte, pero si la jornada no se terciaba según lo esperado, ambos solían caminar hasta detenerse frente a la escalinata de la Lonja. «¡Mira qué pájaro.! ¡Cómo se menea.», decía el padre, quien aseguraba que de un momento a otro el águila soltaría de su pico el 'pardalot'. Y cuando el zafio se cansaba de observar la bola que nunca caía, se giraba para comprobar que su progenitor ya cruzaba las puertas de Serranos, engrosando una macabra tradición familiar que coleó durante muchos años en la ciudad.
Hay más: luces titilantes, sonidos que recuerdan a llantos y objetos que se tambalean. Las paredes del complejo educativo de la Misericordia, sede actual de la UNED y antiguo hospicio valenciano, parecen encerrar algunos secretos que guardan celosamente sus empleadas de la limpieza. Este periódico recogió recientemente el testimonio de un vigilante que vivió un espeluznante episodio cuando su mujer fue a visitarlo en plena noche. Ella asegura que, en la oscuridad, vio la imagen de un niño que le saludaba desde la ventana del tercer piso. Su marido le dijo que era imposible, no quedaba ningún alumno en las aulas a esas horas.
Pero los fantasmas no entienden de tiempos ni de lugares. En junio de 2006, cuando Valencia se preparaba para una sonada visita oficial, las cámaras de vigilancia del Palau de la Generalitat captaron un haz de luz que daba forma a una figura vaporosa en la fachada de la calle Caballeros. LAS PROVINCIAS publicó entonces lo que era un rumor en los pasillos de la sede del gobierno valenciano. Una semana después, el suceso volvía a repetirse. Fue entonces cuando se remitió una copia de las imágenes al entonces presidente, Francisco Camps, y a otras personalidades, como el conseller Juan Cotino, quienes le restaron importancia al suceso. Eran los días previos a la visita de Benedicto XVI.
Pueblos malditos
Si alrededor de las murallas de Valencia se escuchan rumores, en los pueblos de la provincia existen secretos que se cuentan a voces. Hay lugares en los que es mejor no adentrarse, y así lo entendieron los cerca de cuarenta habitantes de La Cornudilla (Requena) cuando abandonaron sus casas en los años 50. Las razones de su marcha no se conocieron hasta el año 2000, cuando un reportaje desveló la existencia de un 'poltergeist' que murmuraba en las habitaciones de las casas y proyectaba sombras sobre las paredes. Las historias sobre esta aldea se esfumaron del mismo modo que sus habitantes, pero se refugiaron en un nuevo lugar: la Casa del Ruido, una vivienda apartada del pueblo y en estado ruinoso. A lo largo de estos años, numerosos testimonios aseguran haber oído gritos que salen de su pozo interior y cadenas que se arrastran por el piso superior. Ya no queda nada de lo que fue La Cornudilla, pero la Casa del Ruido permanece inmutable.
No es el único pueblo maldito de la Comunitat. En noviembre de 2003, este periódico publicaba el siguiente reportaje: «Seis vigilantes de una fábrica de Foios dejan su trabajo porque aseguran haber visto un fantasma. Afirman que el secador se conecta sin estar enchufado a la red y las luces se encienden solas». Se trataba del famoso complejo industrial de La Yutera, fundado en 1927 por la familia Bacharach, que se utilizó durante la guerra civil para trasladar los cuerpos de los caídos hacia el cementerio de Foios. El nombre le venía dado: el camino de los muertos.
Más noticias:
TAGS RELACIONADOS
En Tuenti
La información de los barrios de Valencia y sus comercios, ahora en internet.
Noticias, agenda, fotos...
Servicios, guía útil...
Entrevistas, gente...
Lo que más te interesa...
Reportajes, comercios...
La información cercana...
Más imágenes destacadas de 1982
Las fotos de la pantanada de Tous de 1982 y sus consecuencias
Síguenos en ·
lasprovincias.es