La Universidad Politècnica de València (UPV) fusionará centros, departamentos e institutos para ahorrar. Así lo avanzó el rector, Juan Juliá, durante la sesión del claustro celebrada ayer. «Vamos a plantearnos no sólo la posibilidad de reasignación de recursos sino también la integración de los mismos para ser muchos más eficaces», adelantó.
Para ello, se va a elaborar un estudio sobre la organización de las estructuras académicas y de investigación. «Es algo que vamos a abordar de inmediato y me alegra que algunas de las intervenciones en el claustro hayan ido en esta dirección, que es compartida por todos».
De hecho, la UPV ya ha dado algunos pasos en esta integración. Ya se han unificado la Escuela y la Facultad de Informática así como las antiguas Escuelas de Ingeniería Agrícola y de Agrónomos. También se han fusionado los departamentos de Biología y de Mecanización Agraria.
El aplazamiento de las anualidades del plan de pagos de la deuda de la Generalitat a las universidades públicas valencianas ha obligado a la Politècnica a reducir el presupuesto del actual ejercicio en 18 millones de euros, algo que también sucederá en 2012. «La Universidad no es ajena a la difícil situación económica que, como consecuencia de los retrasos de los pagos de los acuerdos de financiación, acaban produciendo tensiones en las tesorerías de las universidades valencianas», admitió Juliá.
Por ello, junto a la reagrupación de escuelas, la UPV adoptará otras medidas de ajuste, como el aplazamiento de determinados proyectos de inversión en infraestructuras. «Hay algunas obras que ya están licitadas y se pospondrán», explicaron desde la UPV.
Además, se cancelará la reforma de la sede del rectorado, cuyo inicio estaba previsto para este año.
Otra iniciativa para sortear los recortes será la reducción de gastos de funcionamiento del 20% del presupuesto anual en las unidades que dependen del rectorado, gerencia y vicealumnado, entre otros.
Los gastos corrientes tanto de dirección, como de los departamentos, centros e institutos de investigación también sufrirán una rebaja del 15% de la inversión anual, según detalló el máximo responsable de la UPV. «Por ejemplo, hay un plan de equipamiento docente que se ha aplazado», concretaron fuentes de la institución académica.
Juliá afirmó que estas actuaciones permiten que la universidad «pueda afrontar estos tiempos difíciles en cuanto a liquidez adecuadamente» y que se atiendan «sin recortar lo más mínimo» lo referente a las retribuciones de todos los trabajadores y las medidas sociales, especialmente las relacionadas con los alumnos, como son las becas y ayudas, «así como a las acciones esenciales de la política de investigación y docencia de esta Universidad».
Por otra parte, el claustro aprobó ayer las modificaciones a los estatutos de la UPV adaptados a la ley orgánica de modificación de la LOU, por el que todas las universidades deben amoldar sus disposiciones conforme a los dispuesto en dicha ley. Por primera vez, los estatutos establecen la limitación del mandato del rector a ocho años, de forma que sólo podrá ser reelegido una sola vez de forma consecutiva.
Durante la sesión celebrada ayer en el Paraninfo de la UPV también se presentó el informe anual del defensor universitario. Más del 80% de las consultas las han hecho los alumnos sobre becas, homologaciones y convalidaciones de asignaturas.
Más matriculaciones
Además, el vicerrector de Estudios y Convergencia Europea, Miguel Fernández Prada, avanzó los resultados de matriculación de alumnos de nuevo ingreso, que ha experimentado «un importante crecimiento este curso académico, gracias al plan de ajuste y de ordenación de la oferta curricular de la UPV».
De hecho, de los 34 títulos de grado ofertados en este curso, todos salvo uno han superado la matrícula ofertada «con importantes listas de espera y una nota de corte superior».









