Lo de la exdirectora general de la CAM María Dolores Amorós no tiene otra palabra que indecente. Mientras la crisis golpea sin piedad a miles de familias, la señora de la pensión vitalicia se dedicaba a falsear las cuentas y a pactarse un sueldecito para toda la vida de casi 370.000 euros al año. Nada, una limosnilla para llegar a fin de mes. Es de vergüenza las prebendas que a lo largo de los últimos años se han asignado un buen número de directivos de las entidades de crédito al grito del todo vale. ¿Quién colocó a María Dolores Amorós? Fácil, el que fuera presidente de la CAM Modesto Crespo. ¿Y quién colocó a Crespo? Pues los partidos políticos. ¿Y qué hicieron Crespo y Amorós? Pactar el sueldo vitalicio de esta última de las 370.000 del ala. En Les Corts se va a tramitar una petición para que se abra una comisión de investigación sobre la CAM. Si la propuesta no sale adelante, los ciudadanos ya tienen otro motivo para dejar de creer.




