Cayetano protagonizó la mejor faena de la tarde en el festival a beneficio de la lucha contra el cáncer que tuvo lugar ayer en Chiva, donde, con la plaza casi llena, se lidió un desigual encierro de Zalduendo. El rejoneador Manuel Manzanares y los diestros Enrique Ponce, Julio Aparicio y Vicente Barrera cortaron dos orejas cada uno, y Cristian Climent, alumno de la Escuela de Tauromaquia de Valencia, tampoco se fue de vacío y, como el menor de los Rivera Ordóñez, obtuvo un apéndice.
El rejoneador Manzanares causó una muy grata impresión con el toro que abrió plaza, ante el que ejecutó una faena centrada y muy torera. Montó de salida a Mazzantini, luciendo después con Farruquito, con el que quebró y clavó con gran pureza, y Talismán, con el que mató de un certero rejón de muerte.
Enrique Ponce, que brindó su faena al octogenario aficionado Ricardo Alarcón -fundador de la primera Peña Taurina del torero de Chiva-, lidió un toro castaño que fue algo brusco pero con el que, a base de conocimientos y buena técnica, logró imponerse para gozo de su pueblo, que le recibió con enorme cariño.
Julio Aparicio anduvo inspirado, toreando con ese sello tan característico que siempre ha tenido su tauromaquia. La suya fue una faena de notable estética ante un zalduendo que sacó mucha calidad y al que despenó de una estocada realizando la suerte con despaciosidad.
Vicente Barrera pechó con un toro que de salida hizo albergar esperanzas pero que en la faena de muleta se rajó enseguida. Barrera, al hilo de las tablas, hizo cuanto pudo cargado siempre de buena voluntad. Manejó la espada con acierto y se recreó en la vuelta al ruedo con las orejas del animal en las manos.
Cayetano se enfrentó a un animal de buena condición -sobre todo por el pitón derecho- al que toreó magníficamente de capa. Imprimió después sentimiento y torería en una faena de muleta extraordinaria. Varios pinchazos redujeron el premio a un solitario trofeo.
Por su parte, Climent despachó un eral complicado con el que estuvo valiente, centrado y decidido, sobreponiéndose con arrestos a una fuerte voltereta.
Feria en Algemesí
La murciana Conchi Ríos y el gaditano David Galván son hasta el momento los dos grandes triunfadores de la feria de novilladas de Algemesí. Ambos abrieron ayer la puerta grande tras cortar una oreja a cada novillo que estoquearon de Sánchez Arjona, que lidió un lote de utreros bien presentado y de buen juego en líneas generales.
El rejoneador Curro Bedoya, que completaba la terna, fue ovacionado por un público que llenó por completo el singular coso valenciano.
Un día antes, en el festejo que inauguró el ciclo, el valenciano Román se impuso a su colega y paisano Jesús Duque tras cortar una oreja el día de su debut con caballos. Completó el cartel, ante desiguales reses de Capea, el rejoneador Francisco Palha, quien, al igual que Duque, fue silenciado.





