La ausencia de Joan Laporta en el juicio contra el político Juan García Sentandreu y cinco militantes más de formaciones valencianistas fue determinante para que el fiscal solicitara al juez la absolución de estos en la vista oral celebrada ayer. Los miembros de la acusación se mostraban en privado pesimistas mientras que los denunciados no podían ocultar su satisfacción por la marcha de un juicio que quedó visto para sentencia.
Los seis -uno de ellos excusó su ausencia- estaban acusados de alteración del orden público, amenazas y coacción por los incidentes del pasado 30 de enero en Valencia, en la presentación del partido independentista Solidaritat Catalana per la Independència.
Los denunciantes, los diputados catalanes Joan Laporta, Alfons López Tena, Uriel Bertran y Antoni Strubell, así como Josep Guía, dirigente del PSAN.
El fiscal consideró que los hechos no tienen relevancia penal y que la ausencia de Laporta supone su renuncia a seguir la causa ya que tampoco habilitó poderes a nadie pararepresentarlo.
La estratagia de la defensa, ejercida por Sentandreu, era dejar claro que protestaron sólo contra el expresidente del Barcelona. «Laporta: nazi, invasor, vete a tu casa. Viva el Reino de Valencia libre de renegados», fue lo que Sentandreu le dijo al independentista. Los otros denunciantes se tomaron los hechos contra Laporta como una agresión contra ellos.
La cuestión es que nadie identificó a los denunciados como quienes habían proferido insultos. Sí a Sentandreu, pero como sus palabras se dirigían a Laporta y este se desentendió del caso, el fiscal también lo ha hecho.








