La directora general de Instituciones Penitenciarias, Mercedes Gallizo, aseguró el pasado 2006 para calmar la tensión desatada por la construcción de la prisión de Albocàsser que iba a ser «muy importante para descongestionar las cárceles de la Comunitat Valenciana», ya que, según apuntaba, «hay mucha población reclusa en los centros existentes».
Gallizo señaló entonces que el nuevo centro de la provincia de Castellón «permitirá que algunos reclusos de la Comunitat que están cumpliendo condena en cárceles de otras zonas de España puedan continuar haciéndolo cerca de sus familiares».
Según dijo, la cárcel de Albocàsser «reunirá las mejores condiciones en seguridad y equipamiento, incorporando los avances más notables del sistema constructivo», y al respecto indicó que las nuevas infraestructuras españolas «están a la cabeza de infraestructuras penitenciarias a nivel internacional».
Entonces, según los datos de Mercedes Gallizo existían en Castellón 618 internos cuando la capacidad operativa de la cárcel es de 589. En este sentido, explicó que el sistema penitenciario español «tiene una ocupación muy importante, con más personas de las que inicialmente se pensaba que estarían en la anterior revisión del Plan de Centros porque -aclaró- no se hizo una previsión adecuada».
Según dijo, en los últimos años la población reclusa en España ha aumentado un 37 por ciento, «pero nuestra obligación es acoger a todas las personas que un juez dice que tienen que estar privadas de libertad y conseguir que su reinserción sea la mejor en la sociedad».
«Esta situación -añadió- se dificulta, ya que hay una población penada muy alta que nos sitúa a la cabeza de los países europeos en cuanto a número de habitantes».







