El relevo de Ana Brusola como secretaria autonómica de administración pública en el Gobierno valenciano se hizo oficial ayer mismo. La portavoz del Consell, Lola Johnson, confirmó su cese y la designación de Pedro García Ribot -nada que ver con el exdirector general de RTVV- como máximo responsable del área que, entre otras funciones, debe impulsar los ajustes y recortes en el ámbito de la administración autonómica.
Preguntada por los motivos del cese de la que ha sido una de las personas de confianza del expresidente Francisco Camps y de la actual vicepresidenta, Paula Sánchez de León, Johnson admitió que están relacionados con «cuestiones de última organización de las nuevas Consellerias que están empezando a funcionar ahora; no hay más razón». Tal y como avanzó ayer este diario, la salida de Brusola obedece a las diferencias mantenidas con algunos de los pesos pesados del Gobierno valenciano -algunas fuentes señalan directamente al titular de Hacienda y Administración Pública, José Manuel Vela- en relación con la profundidad y las formas en que deben abordarse los recortes en la administración.
Johnson, que no hizo alusión alguna a la posibilidad de que otra secretaria autonómica, Isabel Villalonga, pueda seguir el mismo camino que Brusola, despejó en dirección al consejo de administración de Cacsa cuando se le preguntó por el posible sustituto de García al frente de esta entidad. «Es una decisión del consejo», dijo. No obstante, las fuentes consultadas por este diario señalan a la exdirectora general de Coordinación, con el Gobierno de Francisco Camps, Henar Molinero, como la persona con más opciones de ser elegida para dirigir Cacsa.
La salida de Brusola pone al descubierto las discrepancias en el seno del Ejecutivo valenciano en relación con el fondo y la forma de llevar a cabo los recortes que afectan a la administración autonómica. Brusola, junto a Villalonga, perfiló los reglamentos de organización y funcionamiento (ROF) de las consellerias (ayer se aprobaron otros cinco, y se únen a los cuatro de la semana pasada), en los que se confirma el recorte del número de subdirecciones generales y de jefaturas de servicio. El único reglamento que queda pendiente de aprobación es precisamente el de la conselleria que dirige Vela y en la que trabajaba Brusola.
Ayer, fuentes de la administración autonómica elogiaron la decisión adoptada por Brusola, a la que reconocieron como principal impulsora del plan de ajustes, y aunque admitieron que quizá esos recortes podían haber comenzado por las empresas contratadas por la Generalitat y no por los altos funcionarios, reconocieron que su salida «demuestra que no tenía apego al cargo». La designación de Pedro García como nuevo secretario autonómico le permitirá participar el martes en la reunión convocada por la mesa general de negociación en la que deben participar los sindicatos. UGT, CC OO, CSIF, FSES e Intersindical advitieron ayer de que los recortes suponen una reducción del empleo público y el deterioro de la sanidad, educación y justicia.









