La secretaria autonómica de administración pública, Ana Brusola Cardo, presentó ayer su dimisión del cargo. Brusola, una de las personas de máxima confianza del expresidente Francisco Camps, ha sido la encargada de concretar buena parte de los reglamentos orgánicos y funcionales (ROF) de las consellerias del Gobierno valenciano -que el Consell comenzó a aprobar la semana pasada y culminará hoy-.
La salida de Brusola, que había accedido a este puesto el pasado 24 de junio, se produce por las discrepancias mantenidas con otros miembros del Consell en relación con la aplicación de los reajustes a impulsar en la administración autonómica. Junto a Isabel Villalonga, secretaria autonómica de presidencia y abogada general de la Generalitat, formaban parte del núcleo duro del expresidente Camps -que en el PP valenciano se denominaba 'las mujeres del presidente'-. Y ambas disponían, con el anterior Consell, de lo que fuentes populares califican de 'poder absoluto' para tomar decisiones en el ámbito de la organización de la administración.
Brusola, que había ocupado el puesto de subsecretaria con Vicente Rambla, y Villalonga habían perfilado un contundente plan de ajustes que introducía significativas novedades en el ámbito de la administración autonómica. Los nuevos ROF prevén la desaparición de las subdirecciones generales -el equivalente a las antiguas jefaturas de área- así como las de muchas jefaturas de servicio. Recortes que se unían a los ya impulsados en su día por Camps en la administración autonómica y en el sector público. Un plan de ajuste que, a juicio de otros altos cargos del Gobierno valenciano, era excesivamente contundente, no medía los plazos y enviaba un mensaje de imposición a un colectivo tan sensible como el de los funcionarios. Las reticencias que la puesta en marcha de este plan habrían encontrado en esos miembros del Consell estarían en el origen de la decisión de Brusola -que fuentes de presidencia de la Generalitat limitaron ayer a un mero 'cese'-.
La salida de Brusola podría venir acompañada de la de Villalonga. Las fuentes consultadas por este diario sostienen que la hermana del exconseller Fernando Villalonga, también incluída entre las más cercanas a Camps en el anterior Consell, habría expresado en algunos ámbitos cierta falta de sintonía con el nuevo Ejecutivo. Isabel Villalonga, amiga personal de Brusola, podría mostrar con su eventual renuncia su solidaridad tanto con el expresidente como con la ya exsecretaria autonómica. Fuentes del PP señalaban ayer al director general de la abogacía de la Generalitat, Emilio Torrejón, como su posible sustituto al frente de esa secretaría autonómica.








