Ni siquiera la intervención de una santera colombiana ha podido impedir que la Policía Nacional desarticule una red formada por una mujer y dos hombres que introdujeron más de 30 kilos de cocaína ocultos en pequeñas piezas de plástico destinadas a la fabricación de calzado.
La cabecilla de la trama, una mujer colombiana «extremadamente supersticiosa», según la Policía, tenía contratados los servicios de la santera que, desde Colombia, supuestamente se encargaba de velar por la seguridad de los alijos y de alertar sobre una posible vigilancia policial. A tenor de los resultados, la ahora detenida debería pedir que le devolvieran el dinero.
Las investigaciones policiales, llevadas a cabo por los grupos de Estupefacientes de Alicante y Elche en colaboración con la Agencia Tributaria, se iniciaron hace ya varios meses, cuando la Policía tuvo conocimiento de la implantación en Alicante de una red de colombianos y venezolanos que podría estar introduciendo importantes partidas de cocaína a través del puerto de Valencia.
Los sospechosos operaban a través de una empresa situada en el polígono industrial de Torrellano (Elche) que se dedica a la importación de materia prima desde Sudamérica para la confección de calzado. Según explicó ayer la Policía en un comunicado, la red 'coló' en un envío ordinario de 200 sacos de plásticos otros 460 sacos en los que estaba camuflada la cocaína. No obstante, la empresa desconocía totalmente que los narcos la estaban utilizando como tapadera.
Una vez que los contenedores con el material entraron por el puerto de Valencia, los detenidos trasladaron los sacos con la droga a una nave industrial que habían alquilado en el polígono Canastell de San Vicente del Raspeig.
Los agentes irrumpieron en la nave justo cuando los tres detenidos se encontraban allí separando las piezas de plástico vacías de las que contenían la droga para extraer posteriormente la cocaína. Detuvieron in fraganti a la cabecilla colombiana, a su pareja, de la misma nacionalidad, y a un hombre venezolano.
Los investigadores se incautaron de 660 sacos de plástico con un peso total de 16.500 kilos. Tras un minucioso registro, los policías localizaron dos sacos de piezas de plástico de forma cilíndrica rellenas de cocaína. En total, los agentes requisaron más de 30 kilos de esta sustancia.
Esta red de narcotraficantes llevaba meses actuando en Alicante, y su cabecilla seguía al pie de la letra los consejos que le proporcionaba, casi diariamente, la santera a la que tenía contratada en Colombia.
Esta mujer tenía la misión de guiar a la banda en sus operaciones delictivas y protegerla de todo lo que pudiera ser perjudicial, así como alertarla de cualquier peligro.
La 'operación Relax' la han llevado a cabo agentes de la Unidad contra la Droga y el Crimen Organizado (Udyco) de la brigada provincial de Policía Judicial de Alicante y la brigada local de Elche. También ha colaborado el servicio de Aduanas de la Agencia Tributaria de Alicante, según especificaron fuentes policiales.
Los sospechosos, que tienen 22, 28 y 36 años, fueron puestos ayer a disposición del juzgado de guardia de San Vicente del Raspeig.









