La aprobación por parte del Consejo de Universidades de un aumento de las tasas que comportará que los estudiantes paguen entre 50 y 77 euros más por matricularse el próximo curso despertó ayer distintas reacciones.
El rector de la Universitat Politècnica de Valencia, Juan Juliá, aseguró que la medida de incrementar las tasas de matriculación de las universidades públicas está «plenamente justificada». Juliá destacó que el incremento «en la primera y segunda matrícula es muy bajito en uno de los estados que más subvenciona la enseñanza pública, y el otro (a partir de las tercera matrícula), es de responsabilidad social».
El conseller de Educación, Formación y Empleo, José Císcar, defendió que la subida de las tasas se ha hecho de «común acuerdo» con las universidades valencianas y ha sostuvo que era necesaria porque éstas eran de las más bajas de España. Destacó que el incremento más importante se produce en segunda y tercera matrículas, lo que va en la línea de la Conselleria de extender «la cultura del esfuerzo».
Marga Sanz, portavoz en las Corts de EUPV, denunció que la subida conduce a un «terrible clasismo económico» para acceder a las aulas». Ante ello, EUPV exigió la «rectificación» de este aumento y que la subida de las tasas quede congelada «no sólo en atención a la situación de crisis, sino al hecho de que no acabe cumpliéndose la triste máxima de que 'estudiar solo es para los ricos'». Sanz tildó de «auténtica barbaridad» que se incrementen las tasas universitarias «y más en una situación de crisis tan dura como la que vivimos en estos momentos».








