Los colectivos festeros de la Comunitat Valenciana ven como positiva la obligatoriedad de realizar un curso formativo para el uso correcto de la pólvora en actos como la despertà, passejà, cordà o correfocs. En el mundo de las fallas también asumen que tendrán que hacer los cursos de formadores de grupos y de Consumidores Reconocidos como Expertos (CRE) para mantener vivos los actos donde se maneja pólvora.
«En septiembre nos reuniremos y veremos cómo se desarrolla la orden de la Conselleria de Gobernación. Pero pensamos que si se hace, es porque es positiva y buena para la seguridad de todos», explicó ayer Vicente Fayos, secretario general de la Junta Central Fallera.
Desde la Interagrupación de Fallas, Vicente Sáez comenta que si se trata «de evitar accidentes es una medida importante para ganar en seguridad. Lo que haremos en septiembre es reunir a todos los presidentes para que abogados y expertos en la materia nos asesoren de los aspectos legales».
De todos modos, cabe destacar que las fallas fueron pioneras en temas de seguridad, sobre todo después de accidente pirotécnico sufrido en la comisión de Azcárraga. Y son el único colectivo festero que desde hace ya cuatro años venía realizando cursos para formar coordinadores de seguridad en las comisiones donde se trataban temas como primeros auxilios, medidas de seguridad, distancias exigibles y se coordinaban aspectos con Bomberos y Protección Civil.
La orden que aprobará Gobernación en septiembre para regular estos cursos y para crear un registro del personal formado no sólo afectará a las fallas, sino a todos los colectivos que manejan pólvora.
Reacciones
Los distintos colectivos se han manifestado a favor de la iniciativa. «Era la única vía que teníamos para conseguir la excepcionalidad de la normativa europea que restringe el uso de la pólvora. Salvamos el uso de artificios en las tradiciones valencianas, aunque nos obligue a hacer cursos y a que los participantes se integren en un colectivo festero y no actúen de forma individual. Lo importante es que se pueda usar como se ha hecho toda la vida», explica Juan Luis Rodrigo, de la Federación Valenciana de Asociaciones de Amics del Coet.
Rodrigo detalla que en la Comunitat ya hay 400 responsables de grupos formados «y hemos recibido formación sobre consideraciones históricas; reglamentación de manifestaciones festivas; composición química de los artificios; peculiaridades de las distintas modalidades como cordà o passejà e instrumentos de seguridad».
También ha realizado este curso de responsable de grupo César Andreu, de la Federación de Interpeñas de Paterna. «En la Federación somos 400 componentes y 50 ya han recibido formación. Vemos bien que se prepare al resto de participantes porque servirá para que ganemos en seguridad», afirma.
Y es que esta formación no sólo se requerirá a los responsables de grupo, sino que todos los que quieran participar tendrán que pasar un examen y obtener el carné. De hecho, ayer Gobernación firmó un convenio con el Consejo Sectorial de la Cordà de Paterna para impartir estos cursos, un convenio que también adoptará en septiembre con otros colectivos festeros.
Otros festeros que tendrán que cumplir la orden será el de moros y cristianos. «Todo lo que se a ganar en seguridad es positivo porque así todo aquel que participe sabrá cómo manejar las cantimploras, el fulminante o el dosificador. Y le quedará también claro que debe llevar protección en ojos, oídos y manos o que no se deben duplicar o triplicar las cargas», indica Miguel Ángel Bustos, de la Agrupación de Moros y Cristianos del Marítimo.
Bustos reconoce que desde la Unión Nacional de Entidades Festeras de Moros y Cristianos tienen dos frentes abiertos con alegaciones «para que el arcabuz se considere como arma de recreación histórica y no como arma de avancarga y para que los festeros puedan llevar más de un kilo de pólvora».
Desde la Federació de Dimonis i Diables también valoran la orden de forma positiva. «Tenemos 16 collas y en cada una cuatro personas ya hicieron el curso de responsable de grupo. Después del verano se hará para el resto de componentes», según Enrique Guillén.













