Dos policías nacionales han sido denunciados por coartar el derecho a la información al intervenirle al jefe gráfico de LAS PROVINCIAS, Txema Rodríguez, el teléfono móvil con el que había tomado varias fotografías de una detención en el barrio del Carmen en Valencia.
Los hechos ocurrieron sobre las 12.30 horas del domingo cuando Rodríguez fue testigo de varios arrestos realizados por un grupo de policías. Como el denunciante no llevaba en ese momento su equipo fotográfico profesional, utilizó su móvil para tomar imágenes de las detenciones, un hecho de interés periodístico, y para ejercer el derecho de los ciudadanos a ser informados.
De forma sorprendente, uno de los policías le arrebató el teléfono con un violento tirón y le dijo que borrara las fotos o le incautaría el móvil, según la denuncia. El fotógrafo se identificó y apeló a su condición profesional de periodista para cubrir un hecho noticioso ocurrido en la calle.
De nada sirvieron sus quejas, ya que los agentes no le devolvieron el teléfono y se lo llevaron a dependencias policiales. Dos horas más tarde, dos policías se personaron en el domicilio del denunciante y le dijeron que si quería el móvil tenía que desplazarse al complejo policial de Zapadores.
Acudió a las dependencias y se encontró con la desagradable sorpresa de que la Policía le había denunciado como autor de una falta de desobediencia y le leyó sus derechos, pero sin entregarle copia. Según los agentes denunciados, el fotógrafo se puso a grabar «indicando que va a colgar todo en Internet, que es de prensa y que somos una Policía represora». Rodríguez asevera que jamás pronunció esas palabras, por lo que presentó una denuncia contra los dos agentes por los delitos de coacciones y falsa denuncia.










