El monumento de la Senia de l'Alcúdia cambió el agua por el fuego el pasado fin de semana con la primera edición del Trobafoc, que logró enamorar a los asistentes.
El acontecimiento, organizado por la colla Dimonis Enroscats, mezcló la música con el fuego. El resultado: un espectáculo piromusical que comenzó con la música de Dani Miquel y con dos dolçainers subidos sobre los arcos del monumento al labrador, un elemento representativo de la arquitectura del agua que ha servido de inspiración a este colectivo para diseñar el espectáculo final.
Los músicos del Centre Professional de Música de l'Alcúdia, bajo la dirección de Toni Molina, también participaron en esta representación. Así, interpretaron distintas escenas musicales que marcaron el ritmo de la escena de fuego, a cargo dels Dimonis Enroscats.
El climax de este espectáculo llegó con una disparada aérea, que puso la piel de gallina a los allí congregados. Éste fue el punto final de un correfoc a cargo de una representación de les colles tanto de la Federació de Dimonis i Diables del País Valencià como de la colla de Dimonis la Ceba de Alicante, el grupo Diables de Castellterçol de Barcelona y la colla Dimonis Enroscats de l'Alcúdia.
Cabe destacar que durante la jornada, las distintas collas pudieron disfrutar de un pasacalle musical y de una cena en la que se rindió homenaje a Guillem Gimeno, miembro de Dimonis Enroscats que se está recuperando de un accidente de tráfico grave y que espera con ilusión volver a unirse als dimonis.








