lasprovincias.es
Domingo, 27 mayo 2012
sol
Hoy15 / 26||Mañana16 / 28|
más información sobre el tiempo
Estás en: > >
Grecia, ante la quiebra o el caos

Economía

Grecia, ante la quiebra o el caos

28.06.11 - 00:08 -
En Tuenti
CerrarEnvía la noticia

Rellena los siguientes campos para enviar esta información a otras personas.

* campos obligatorios
Cerrar Rectificar la noticia

Rellene todos los campos con sus datos.

* campos obligatorios
La crisis griega llega esta semana a la hora de la verdad y, pase lo que pase, se teme un cataclismo. Es un dilema infernal sin escapatoria. Parte de un dato brutal: cada bebé griego que nace hoy debe 30.000 euros nada más empezar a respirar. La deuda pública de Grecia es monstruosa, 360.000 millones, y crece la sensación de que por muchos planes y préstamos que se hagan será imposible saldarla. La vía oficial, auspiciada por la UE, porque la banca alemana y francesa son las más expuestas y porque teme un contagio imprevisible en los países más frágiles -Irlanda, Portugal, España, Italia y Bélgica-, es hacer los deberes cueste lo que cueste. En eso está el Parlamento de Atenas, que ayer empezó a debatir un plan de austeridad que ahogará aún más a los griegos con nuevos recortes en sueldos y pensiones y más impuestos. Es un ajuste de 28.000 millones de euros pactado con la UE y el Fondo Monetario Internacional (FMI) hasta 2015. Un peaje necesario para que el país reciba 12.000 millones, la última remesa del superpréstamo de 110.000 millones aprobado hace un año, pague sus deudas y no quiebre el próximo 12 de julio, fecha de vencimiento del próximo plazo de sus acreedores. Si se porta bien, recibirá un segundo gran préstamo que se negocia contrarreloj para ir tirando hasta 2014, y sin saber cuándo se verá la luz al final del túnel.
La votación final será mañana y es muy incierta, porque la oposición conservadora rechaza el plan y la mayoría del primer ministro socialista, Yorgos Papandreu, es raspada y tiene deserciones. Parece la única salida, pero en la calle la aprobación del plan se ve como una declaración de guerra. La gente no parece dispuesta a más sacrificios. El dilema es: si no hay plan, quiebra, y si hay plan, caos. La huelga general es la primera de 48 horas en más de veinte años. Aunque ya llevan 16 de un día este año.
Los acampados en Syntagma son la punta visible de un malestar vasto y difuso que reúne a la mayoría de la población. Cuando empezó la cura drástica de Papandreu, hace un año, había protestas pero en el fondo todos intuían que era la única solución. De hecho el primer ministro salió todavía airoso de las municipales de noviembre. Pero algo ha cambiado. El primer año de austeridad ha sido duro y no ha hecho más que agravar el problema. Han cerrado 50.000 empresas y la producción industrial en 2010 ha caído un 20%, según ha denunciado el economista Yanis Varoufakis. El paro alcanza ya el 16%. El subsidio es de 400 euros, único para todo el mundo, y dura solo un año.
El cabreo general ha ido en aumento y se ha ido imponiendo la idea de que los griegos han sido víctimas de una gran estafa. Creen que parte de la deuda que atenaza a Grecia no debe pagarse porque es ilegítima e inmoral. Es decir, fruto de políticas ajenas a los intereses generales o resultados de mercados financieros corruptos. Por eso se reclama una auditoría independiente que analice a quién se debe el dinero, por qué y cuánto es.
Malestar vasto
Mientras, la incertidumbre reina en los mercados, a la espera de conocer el desenlace del drama griego. Atenas se juega su futuro y, mientras tanto, los inversores prosiguen su castigo a la deuda soberana de los países periféricos. Ayer, nada más abrir el parqué, la prima de riesgo española sufrió otro embate; el enésimo. El diferencial entre el coste que paga España en sus bonos a diez años y el que soporta Alemania se fue hasta los 293 puntos básicos, rondando la peligrosa barrera psicológica de los 300 puntos. Poco después, la distancia se atenuó hasta quedar en los 279,9 puntos al cierre del mercado. Aun así, la prima de riesgo se sigue moviendo en máximos desde la entrada en el euro y evidenciando que España no ofrece a los inversores las garantías que éstos demandan.
La ministra de Economía, Elena Salgado, se refirió al rápido repunte (el viernes el ratio cerró en 284 puntos básicos) para reconocer que el país sigue «en el punto de mira». Incluso llegó a insinuar que se pueda alcanzar o superar de forma ocasional ese límite de los 300 puntos que, no significa otra cosa que pagar un 3% más que Alemania por la deuda a largo plazo.
España sigue sometida a «muchísima tensión», explicó Elena Salgado en TVE. Sin embargo, la ministra descartó que el problema se desboque, y auguró que la prima de riesgo debería caer a niveles más bajos. Como así hizo, por obra también de un pequeño encarecimiento de la rentabilidad alemana.
Salgado afirmó que «España no va a estar al límíte» de ningún rescate financiero. E insistió en que sus colegas europeos no le han mostrado inquietud alguna por esta opsibilidad. La ministra achacó la presión a los problemas griegos y subrayó que «Europa tiene tranquilidad respecto de las reformas que estamos levando a cabo».
Sobre las reiteradas peticiones de más reformas, Salgado relató que el Gobierno abordará ahora cambios de segundo orden, como los referentes a los horarios comerciales o la reducción de algunas trabas administrativas.
TAGS RELACIONADOS
En Tuenti
Grecia, ante la quiebra o el caos

La unión comunista PAME desplegó ayer pancartas con el lema 'El pueblo tiene el poder y nunca se rinde', en la Acrópolis. :: P. SAITAS / EFE

Videos de Economía
más videos [+]
Economía
lasprovincias.es