Escola Valenciana y la Plataforma en Defensa de la Enseñanza Pública pincharon ayer en su intento de reunir a 20.000 personas para manifestarse en Valencia contra la propuesta del Consell de sustituir las líneas en valenciano por un modelo plurilingüe, ya que la cantidad de personas movilizadas se quedó muy por debajo del listón marcado por los organizadores.
La marcha, que partió de la plaza San Agustín y finalizó sin incidentes en la plaza de la Virgen, contó con el respaldo de los sindicatos CCOO, UGT y STEPV. Entre las primeras filas también se pudo ver a numerosos diputados autonómicos y concejales del PSPV, EU y Compromís.
Instantes antes de la manifestación, el presidente de Escola Valenciana, Vicente Moreno, dijo que la organización decidió echarse a la calle porque el Gobierno autonómico no ha atendido a sus peticiones de diálogo. «Queremos el plurilingüismo pero empezando por el valenciano y que no se produzcan recortes en la educación», aseguró Moreno.
La protesta concluyó con la lectura de un manifiesto en el que los organizadores criticaron «las últimas ocurrencias» del conseller de Educación en funciones, Alejandro Font de Mora, porque su plan de «falso plurilingüismo» es un «ataque» al valenciano.


















