Con lemas como 'No a la cámara de gas' o 'Quieren matarlos. No podemos dejar que se repita' se manifestaron ayer en la plaza del Ayuntamiento alrededor de 70 socios o simpatizantes de la Sociedad Valenciana Protectora de Animales y Plantas para exigir la renovación del convenio municipal que permite recoger los perros callejeros sin necesidad de sacrificarlos. Los manifestantes, que acudieron a la cita con varios de los animales que han sacado de la calle, denunciaron que les deben los pagos de dos meses y que corre peligro el futuro de estos animales porque se han quedado sin fondos para pagarles algo tan vital como el pienso de la comida.
En la protesta, incluso, se atrevieron a presagiar que los animales acabarán en la cámara de gas, cuando el Ayuntamiento de Valencia ha dejado claro que esa práctica hace años ya no se aplica en la ciudad, ni tienen intención de volverla a implantar.
Según la concejala de Sanidad, Lourdes Bernal, esta manifestación no tenía razón de ser «porque el motivo esgrimido es absolutamente falso. Desde la delegación de Sanidad queremos reiterar el compromiso del Consistorio de no sacrificar ningún animal. De hecho, fue el Ayuntamiento de Valencia el que impulsó este modelo de gestión a través de un convenio con una entidad protectora». Al mismo tiempo dijo que el Consistorio «no va a ceder a los chantajes para firmar el nuevo convenio hasta que no se sepa el resultado de la auditoria a esta protectora para cerciorarnos si las cuentas están o no claras».
Bernal añadió que el objetivo prioritario del Consistorio es «tener unos buenos gestores capaces de llevarlo adelante» y argumentó que se están haciendo acusaciones malintencionadas desde esta protectora de animales.


















