La cerámica española, y por extensión la de Castellón donde se produce prácticamente la totalidad del sector, avanza con pasos cada vez más firmes en uno de los países con los que la relación comercial es más compleja: China.
El gigante asiático, con una extensa producción de baldosas y revestimientos cerámicos ve cada vez con mejores ojos las piezas españolas, tal y como analiza el estudio 'El sector del azulejo en China', elaborado por el IVEX (Instituto Valenciano de la Exportación), donde se apunta que el pasado 2010 España exportó un 73,14 por ciento más que en 2009, lo que supone un 23,66 por ciento del total de azulejos que importan desde la república popular. En total se ha logrado una cifra de negocio de casi diez millones de euros y España se ha convertido en el tercer distribuidor de cerámica en China. En el caso contrario, sólo un 1,65 por ciento es lo que España importa desde oriente.
En cuanto a la distribución, primero está la producción local y, en segundo término, Italia. De hecho, tal y como advierte el IVEX, en China se asocia Italia con la moda y el diseño. De ahí que España, aunque pueda ganar en calidad a los productos italianos, tenga ese 'handicap' a derribar todavía.
Todos estos datos se refieren a la cerámica esmaltada, ya que la no esmaltada es la que ellos mismos fabrican. De hecho, en el esmalte es donde reside la clave de la entrada del azulejo español en el complicado mercado de distribución chino.
En la mayoría de los casos, las viviendas se entregan completamente vacías y son los propios moradores los que deben hacerse cargo de la aplicación de revestimientos en cocina y baños. Y justamente es el cliente final el que elige qué tipo de azulejos quiere. De ahía la importancia del diseño y de los prescriptores y decoradores, que eligen al final. Las clases bajas apuestan por baldosas sin esmaltar (de producción local por ser más baratas), mientras que la clase media-alta suele escoger las esmaltadas.
Justamente en este 'target' es en el que compiten las producciones españolas e italianas, y aunque las primeras suelen tener mejores acabados, al final es Italia quien se lleva el gato el agua. Un ejemplo de ello es que la cerámica del país transalpino supone el 60 por ciento de la tarta final.
A estos datos hay que sumarle que la provincia de Cantón cuenta con 3.000 fábricas de azulejos y produce 2.240 millones de metros cuadrados al año, suficiente para cubrir sus necesidades y tener en su haber el 25 por ciento de la fabricación mundial de azulejos: exporta hasta un 31 por ciento. Justamente en sus prácticas sobre la colocación de material en mercados extranjeros, el gigante asiático ha sido amonestado por haber demostrado el tribunal de la competencia de la Unión Europea que realizaban 'dumping'. Se trata de una modalidad que consiste en vender por debajo del precio de producción, rompiendo las leyes de la competencia.
Así las cosas, desde el mes de marzo se han impuesto tasas a la exportación de productos cerámicos de China a países de la Unión. Mientras tanto, la república popular sigue investigando y aumentando la calidad de sus productos, se está especializando y mejorando su maquinaria ultilizada y ha conseguido a lo largo de 2010 dos cosas: aumentar el superávit y reducir las exportaciones.








