
El suministro de sondas, sueros, jeringuillas, instrumental quirúrgico, prótesis y el resto de material sanitario a los hospitales y centros de salud valencianos pende de un hilo. Si la Conselleria de Sanidad sigue sin pagar a los proveedores las facturas que les adeuda desde hace años, estos se verán abocados a dejar de prestar sus servicios. «Nuestra situación es tan agónica que no podemos llegar al mes de mayo». La advertencia sale de boca del portavoz de la recién creada Plataforma de proveedores de la sanidad pública valenciana, Vicente Peiró.
La asociación aglutina a 23 pequeñas y medianas empresas con cerca de medio millar de trabajadores. Aunque a la asamblea celebrada hace dos semanas acudieron otras 40 firmas más «asfixiadas» por los impagos del Consell. La mayoría son valencianas (están representadas el 80% de las industrias del sector) pero también hay otras procedentes de Madrid y Cataluña.
«Si mañana o pasado los ciudadanos no pueden ser atendidos en un hospital por falta de abastecimiento no es por nuestra culpa sino porque cada día que suministramos estamos cavando nuestra propia fosa», aclaró Peiró.
Los empresarios denuncian que Sanidad les debe varios millones de euros. Algunos tienen recibos pendientes de cobro que se remontan al año 2008. «Si no se pone solución muchas empresas se verán obligadas a cerrar o tendrán que cortar el suminstro de productos vitales», advirtió Peiró.
Se trata de tiritas, tijeras y esparadrapos pero también de otros «muy sofisticados, como las prótesis cardiacas, que si se dejaran de proporcionar podría provocar la muerte de una persona», alertó el vicepresidente de la entidad, Antonio Cerveró.
Según apuntó la vicesecretaria, Carmen Carrión, «algunas multinacionales ya han dejado de suministrar determinados artículos a Sanidad» por las deudas acumuladas.
El conseller de Sanidad, Manuel Cervera, defendió que los acuerdos alcanzados con los proveedores sanitarios han permitido abonar las facturas pendientes hasta 2008 incluido. «Estamos trabajando para solventar el retraso de pagos de 2009 y 2010 con el esfuerzo únicamente de la Generalitat».
Cervera argumentó en que la valenciana es la autonomía «peor» financiada de toda España «porque nos siguen financiando por cuatro millones de habitantes cuando somos cinco».
La Plataforma pretende llegar a los responsables que deciden «en qué se gasta el dinero público en la Comunitat» y encontrar una solución válida para ambas partes. Los miembros de la plataforma quieren saber cómo y cuándo podrán cobrar. «La situación es inadmisible e insostenible. No tenemos dinero ni sabemos cuándo lo vamos a tener. Nadie nos da un plazo de pago», señaló Peiró.
Retrasos
La media de demora en el desembolso es de 550 días, según la Federación Española de Empresas de Tecnología Sanitaria. «En el País Vasco se paga a 60 días y en Navarra a 30 días», apuntó el portavoz de la agrupación. El hospital de Alzira (una de las cinco empresas privadas que prestan servicio a la sanidad pública) acumula una demora de más de 200 días. También es «importante» el retraso en el IVO.
En cuanto a las cantidades, los afectados no se lanzan a calcular a cuánto asciende el déficit. «La cifra de 1.300 millones de deuda sanitaria que está reconocida no sabemos si comprende las facturas que están devengadas pero guardadas en los cajones sin contabilizar más los intereses que va a generar», admitió el portavoz.
El futuro se presenta poco esperanzador. «Este año todavía no se ha pagado ni una sola factura correspondiente a 2011. La Conselleria aún no ha dado el visto bueno a los hospitales para que comiencen a utilizar el exiguo presupuesto asignado», denunció el presidente de la entidad, Fernando Serrano.
Los empresarios del sector criticaron que «lo peor de todo» es que para 2011 la Generalitat ha confeccionado unos presupuestos sobre los gastos necesarios para el funcionamiento de los hospitales que suponen el 30% de lo adjudicado el año pasado, «que a su vez ya estaba mermado en un 40%» con respecto a lo consumido en 2009.
«La administración pública valenciana pretende que los proveedores, ya asfixiados por las deudas, soporten el 70% del gasto de este ejercicio», lamentaron.
Cervera se reunirá con ellos el próximo 11 de abril, aunque desde su Conselleria ya les han adelantado que no podrá solucionar el problema «porque no es su departamento el que gestiona el dinero». Por ello, exigen una reunión con la Conselleria de Hacienda y el presidente de la Generalitat.






